| Agua
para todos
Mi propuesta Fue realizar una performance
eligiendo un objeto cotidiano al cual le encontremos un buen
espesor simbólico, que sirva a los fines de la acción
y de la instalación como monumento efímero.
El proyecto prevé abordar el tema de la memoria pero
desde su sentido más íntimo, cotidiano: la memoria
individual, evitando sacralizar o banalizar el recuerdo. Para
eso propongo trabajar a partir del gesto como eje central
del trabajo. El gesto simple o desnudo, que no cita acontecimientos
o circunstancias determinadas, sino que más bien permite
una re-vivencia personal y con ello la remembranza de algo
que parecía olvidado. El gesto no debería tener
forzosamente la intención de producir nada específico;
su única pretensión es la del goce del reconocimiento
claro.
Estirar la mano para ver si llueve, crear el vacío
en una cola de pago de servicio al retirarse, parar un lápiz
por su base, remontar un barrilete etc.
Estas son acciones que no remiten a momentos históricos
colectivos específicos. Se refieren más bien
a “climas” sensoperceptivos condicionados por
nuestra cultura que no tienen un anclaje claramente determinado.
Simplemente siempre estuvieron allí, acompañando
imperceptiblemente nuestra historia suba.
|

|
Con las acciones que diseño busco
que lo cotidiano vuelva a ser reconocido por el gesto a menudo
olvidado, y se produzca la remembranza de la
que hablé anteriormente.Busco producir especies de
“relámpagos inútiles”, como instalar
un bloque de sal a orillas del mar para que los desgaste el
agua y probar después si en otro mar está más
salada. Instaurar por su propia paradoja la perfecta inutilidad
del gesto, que sin embargo, por su inmenso poder evocativo,
en el momento de la remembranza, es posible acordar su absoluta
necesariedad. Provocar de este modo monumentos efímeros
acordando con Ricoeur que “la memoria no es ningún
lugar que pueda visitarse”.
Naturalmente entiendo que la posibilidad de tal remebranza,
(que no es otra cosa que la deconstrucción de una parte
de nosotros mismos, siendo en el pasado), se halla condicionada
por el contexto en que esa parte nuestra tuvo lugar.
En cualquier otra cultura lejana o próxima,
será necesario indagar en aquellos aspectos sutiles
y subyacentes que fueron condicionando la percepción
de sus actores. No busco asirme a los grandes acontecimientos
socio-histórico-culturales que determinan la vida de
un país, sino, como expliqué anteriormente,
a lo íntimo, lo cotidiano, la memoria individual...
A partir de allí diseñaré la acción,
que espero sea el resultado de un trabajo en equipo no sólo
de asistentes e intérpretes que me ayuden en la búsqueda
y decodificación de los signos culturales de aquel
tipo de memoria con la que
trabajo -y que reinvindico como la más contundente,
la más real y verdadera- sino de un grupo de performers
que se sumen a la propuesta.
Si la elección de un posible gesto implicara la manipulación
de algún tipo de objeto, éste tendrá
como característica la de pertenecer a la cotidianeidad
y luego de la acción, formará parte de un “resto”,
como los barriletes
enganchados a los cables de electricidad, (instalación,
desprovista de toda manipulación esteticista, que queda
sometida al accidente).
Jorge Gutierrez
|