| Luján
Castellani, Rosario
Artista involucrada en la coordinación
de Arte Ego en Rosario, que ha enunciado distintos proyectos motivados
por una mirada crítica sobre el entorno artístico
rosarino, modos de circulación y producción de obra,
y sentido comunitario de la función del artista.
Proyecto de coordinación para
el Centro de Arte Ego. Rosario, Rosario, mayo de 2003
“Plantear esas ficciones como auténticos índices
del des-poder. Pues solo desde esa instancia es posible sustraernos
a aquello que prefigura la imagen de autoridad.
Sugerir alternativas del desvío, efectuar desplazamientos
del sentido mediante una serie de alegorías de este espacio
de ambigüedad y contradicción: el campo artístico
de Rosario, si es que existe”.1
A) Introducción:
Un espacio para el acontecimiento.
“Crear un espacio de arte de un mueble del estar de tu casa
me parece una idea alucinante, crítica y reflexiva .Gesto
duchampiano que señala como artístico un lugar cotidiano.
Es el dedo de Greco. Posibilidad de transgredir límites e
invitar a otros a habitar un espacio resignificándolo y reinterpretándolo
en sus múltiples connotaciones.
Crítica a la institución, al espacio museístico,
a la autoría, y al rol del arte desde un contexto donde el
lugar del arte o del artista es el lugar de la visibilidad y del
espectáculo.
Ego alude a una intimidad y a una singularidad dentro de ese contexto
de grandilocuencia”.2
Desde que el Centro de arte Ego hizo su aparición con su
propuesta de museo portátil está habitando en nuestras
cabezas. Siempre que pienso en un proyecto dejo instalar en mi mente
el blanco. Miro el techo blanco por horas. Eso hace aparecer infinitas
dudas, certezas, quizás ninguna idea.
Me dejo llevar por el blanco, y prefiero el diálogo como
un intento de exorcizar mis dudas. Imagino diversas estrategias
combinatorias mientras converso con los artistas, y encuentro que
Ego podría ser un espacio, que con ansiedad estamos construyendo,
con el objetivo de presentar una reflexión acerca de lo que
es o debe ser un espacio de arte en Rosario, Argentina.
¿Cómo imaginar una entidad que cuestione nuestros
actos?.
Quizás pase por aprender a exorcizar los resultados.
“Qué significa Espacio de arte Ego aquí, entre
nosotros, en este “viaje” por Latinoamérica?.
Centro de Arte Ego es un espacio institucional. Un espacio de arte
dentro de otro espacio de arte. Un mueble devenido museo, donde
lo alternativo deviene Historia del Arte.
En su itinerancia este espacio alternativo se convierte en institución.
Se nos impone como formato.
Neutraliza el gesto que le dio origen. Se cristaliza.
¿Cómo una mirada colonizante que nos ubica en el lugar
del domesticado?”.3
¿Será que tenemos que esperar que alguien venga de
otros mundos para intentar responder a la paradoja de los resultados?.
Escucho que algún artista me dice: falta de estímulo
económico.
Respondo: ¿Cuánto vale pensar?
Otro me dice: Existe una apatía generalizada con relación
a pensar otros proyectos más allá de nuestra obra.
O también: ¿Para que pensar tanto?. En última
instancia lo que queda es la obra, el resultado final y todo lo
que queda atrás no sirve, es anecdótico, y queda desenfocado.
¿Cómo borrón y cuenta nueva?. ¿Cómo
una foto bien enfocada?.
Mi cabeza se llena de negro.
 |
Intento buscar grises y no mirar hacia el norte.
Pero paradójicamente los grises los encuentro en un programa
de retoque fotográfico. En photoshop existe una herramienta
de selección llamada varita mágica. Al seleccionar
una parte de la imagen, según la escala de valores que nos
interese seleccionar, se forma un contorno que brilla y titila,
entonces haciendo un clic izquierdo con el mouse, es decir seleccionando,
se conforma un adentro que es lo que va a ser seleccionado y un
afuera que es lo que no va a ser seleccionado. Creo que la idea
que los artistas tenemos de curación es esta: la varita mágica.
Curador-comisario varita mágica.
Atendiendo a la iniciativa de Ego de ofrecer un espacio vacío
que se ofrece para libre ocupación, como lugar en que los
individuos se encuentran reposan y se divierten me pareció
oportuno y divertido ocuparme de probar otra gestión de curador
diferente a la de varita mágica.
Transformar la herramienta varita mágica de selección
de adentro y afuera para imaginar una zona sin bordes sin límites
en donde lo primordial sea dudar.
Si bien comienzo coordinando este proyecto gracias a la varita mágica
de la directora del Centro Cultural Parque de España me propuse
diseñar una convocatoria de participación que llegue
a la mayor cantidad de gente posible, donde no importe el resultado
final sino todo lo que se genere en este vacío propuesto
por EGO. ¿Cómo? Una ecuación matemática:
Del 27 de marzo, fecha en que fui invitada formalmente a coordinar
EGO, me propuse invitar una persona por día hasta el día
de la inauguración 5 de junio. Contando los días hábiles
hay 50 días. La fórmula es invitar a una persona por
día. Y luego ingeniármelas con los invitados para
que continúe la movida a través del tiempo, aún
cuando la muestra termine.
Y se están generando infinidad de textos, imágenes,
proyectos, peleas, chusmeríos, fantasmas EGOs, largas charlas
acerca de los procesos productivos de los participantes idas y venidas,
que no se bien como van a terminar.
“Me interesa el gesto inicial de instaurar otros espacios.
Me interesa la multiplicación de ese gesto en infinitas acciones.
El espacio Ego es el mundo.
Accionar a partir de esta idea. Apropiárnosla en nuestras
circunstancias y en las relaciones que se establecen entre la propuesta
y las posibles interpretaciones de ese espacio.
Subvertir las condiciones que otro nos impone e ir más allá
de esos límites, abrir nuevas perspectivas y horizontes.
Ego es una idea provocadora e invita a ser cuestionada.
Romper la unidad homogeneizadora. Inventar nuestras propias reglas
de juego.
Concebir al Espacio de Arte Ego como factor productivo, como punto
de partida polémico”.3
¿Cómo transmitir la idea de ocupación del Centro
de Arte Ego?.
¿Cómo invitar entonces a participar?.
Sin quedarme conforme con el método matemático quise
incluir métodos intuitivos.
 |
Sugiriendo estrategias combinatorias:
Criterios aplicados: Heterogeneidad, mezcla, diferentes sentidos.
Diferentes niveles superpuestos de información.
Invitar a algunos artistas que trabajen en grupo con otros artistas.
Olvidar por un momento “esta es mi obra”. Restar relevancia
al resultado.
Replantear Ego invitando a participar a gente que para el medio
artístico no es artista. Poner en duda al genio artista.
Generar eventos y situaciones entre personas, los cuales funcionan
como dispositivos dinámicos constituyendo subsistemas capaces
de articular lógicamente combinaciones inesperadas o contradictorias.
Instrucciones:
Indicativo Nš 1 A la mayoría de los artistas se le indicó
con quien trabajar o se les sugirió que inviten a otras personas
a participar. Solamente hay tres artistas que trabajan solos en
función de producir combinaciones inesperadas. Modalidad
para la indicación: por conocimiento intuitivo.
Indicativo Nš 2 Búsqueda de producciones nuevas tratando
de dejar de lado nuestros objetos/fotografías/pinturas tan
preciados solamente por nosotros mismos.
Indicativo Nš 3 Deconstruir la unidad museo portátil que
nos viene dada en fragmentos para replantear nuestro sentido.
Indicativo Nš 4 Intervención del texto curatorial por los
artistas participantes de Ego.
Indicativo Nš 5 Concebir al montaje en el Centro Cultural como un
rompecabezas (puzzle) del museo plegable.
Indicativo Nš 6 Invitar a un artista para el diseño del montaje
del rompecabezas plegable.
B) Contenido. Una alternativa para construir un espacio del acontecer
y la reflexión:
“....proyectos...posibilidades, primeridades. Ahí radica
toda la astucia de esta instancia grupal, y no en resultantes.
....pensamos al mueble como un origen. Queremos desprendernos de
los orígenes. Ya estamos cansados de esos puntos de partida”.4
Partiendo de la idea base de EGO de trabajar con un original, con
un mueble original, pensé en la idea de trabajar un mueble
fragmentado, es decir se construirá un mueble con las medidas
exactas que EGO proponga (260 x 70 x 40 cm.) para luego fragmentarlo
en partes y que cada artista tenga una parte de este mueble plegable.
Proponer para Centro de Arte EGO Rosario quebrar la unidad, trabajar
con las partes, con los restos de algo que no es, y que será
solo en la mirada que cada artista proponga.
Esta idea de trabajar con los fragmentos de un mueble se resignifica
en nuestro medio de una manera particular. Creo que siempre estamos
partiendo y comenzando, una y otra vez de los restos que quedan
alrededor. Es casi imposible pensar un proyecto con una unidad vacía
en perfectas condiciones para ser llenada con nuestros contenidos.
Entonces propongo trabajar diferentes unidades como partes de un
todo que nunca llega a construirse. Sobre la base de una idea de
Leandro Comba y Roberto Echen en tanto trabajar el museo portátil
como fantasma propongo desintegrar el mueble como idea de espacio
galería y trabajar sus fragmentos.
“la inexistencia del mueble (que nunca es tal desde que el
mueble es un
hecho institucionalizado, como la familia, el arte, el museo, la
galería, etc.) o la indiferencia respecto del mueble (de
este u otro mueble, no importa) provoca el trabajo con una cantidad
casi infinita de muebles (conceptuales) en el límite de lo
que deja de serlo. ¿Deconstrucción?
¿Trabajar en ese lugar <entre>, en el borde de su posibilidad?
No lo sabemos y, quizás, no nos preocupa mucho. Un <mueble
fantasma> [y, al mismo tiempo museo fantasma y portátil]”5
Destacar que la importancia de un espacio/galería aquí
puede ser solo una parte del mueble.
“...apostar a la identidad colectiva, idea algo utópica
pero no desechable. Siguiendo este postulado, formar una trama de
identidades en función de construir una con todas ellas”.6
Pienso en unidades dispersas que pueden llegar a formar una unidad
si todos queremos pero también pueden no constituirse en
unidad, depende como siempre de lo que cada uno pretenda. Puede
haber gente que no quiera el fragmento o puede haber gente que quiera
el mueble entero. Las diferentes partes pueden conformar una unidad
siempre y cuando alguien no pretenda todas las partes. Y a su vez
una unidad puede funcionar siempre y cuando, integre y contenga
la mayor cantidad posible de sus diferentes partes. Sospecho de
quien no se encuentre desorientado porque seguramente oculta las
piezas con que alguna vez ha tropezado. Un tropezón cualquiera
da en la vida...
Y la construcción imaginaria del museo portátil como
comunión de sus fragmentos acontecerá sólo
mediante el inexorable recorrido de nuestra mirada.
Los fragmentos emergen porque hay dudas en torno a la verdad de
la unidad. El museo portátil es una excusa para accionar
sobre las debilidades de aquello que se nos presenta como verdadero.
“Proyecto ego en Rosario es un proyecto construido a partir
del plano de la información y de una infraestructura basada
en el concepto.
Trabajar desde este otro espacio fue lo inquietante, replantearse
cual es el sentido último del primer proyecto que recibimos:
el del espacio mueble como “museo”.
Reflexionar acerca de lo que pasa desde la creación de este
espacio como un lugar “otro”, que cualquiera podría
ser, aunque el mueble terminó siendo en todos los casos posteriores
“el lugar del arte”.
Pensar justamente que “cualquier espacio es posible”,
es alejarse del mueble como única posibilidad, y es ahí
adonde el proyecto se convierte en posibilitador”7
Confiar en la intimidad de los acercamientos y en las proximidades
de los aconteceres.
¿Será cierto que corren nuevas ráfagas en el
espacio cada vez mas indefinido del arte?. ¿O será
otro simulacro ?. Igualmente verdad y simulacro se mezclan a diario,
se contaminan , se infiltran...
Tenemos esta manía de reinventarnos, de buscar nuevas formas
en las formas ya existentes, de construir simulacros para que aparezca
algo de lo cierto o algo que creemos se acerca a lo certero.
¿Será por eso que hemos destruido el ego?. Lo fragmentamos
lo reinventamos en nuevos e infinitos universos posibles e imposibles,
(también es cierto que las medidas no llegaban, que al principio
había un mueble para cada uno y luego no , etc...), como
sea nos llego una ráfaga, un susurro que atravesó
el océano, una invitación, y nos permitió fantasear,
inventarnos, conectarnos, conocernos, conocer a otros.
Me pregunto si el fragmentar las paredes de este ego, el soporte
territorial , no es una forma de librarnos de librar al arte, de
las paredes, de los muros ,de las consignas curatoriales, dejarlo
flotar en el espacio, en el todo, como algo divino, como el lugar
que se merece lo divino; de todas formas si las formas son nuevas
en serio: ¿es necesario un mueble, un proyecto, una galería,
críticos, curadores, comisarios, artistas?. ¿Qué
sería del arte? ¿Podríamos animarnos?.8
Luján Castellani
1 Nancy Rojas.
2 Graciela Carnevale.
3 Graciela Carnevale.
7 Grupo en Trámite
8 Mauro Guzmán.
Guión museográfico del Centro de arte Ego Rosario
en el Centro Cultural Parque de España:
Carlos Herrera: “Proyecto el triángulo
o tu sí”. Performance en vivero.
Graciela Carnevale:
Grupo en Trámite, Marita Prieto, Silvia Quiroga, Hugo Ojeda,
Fernando Traverso, Daniel Perosio, y Eugenia Calvo. Instalación.
DZ: Instalación sonora
Leo Battistelli-Juan Pablo Arbeleche: Ciudad Topacio.
Fotografía y filmación digital presentadas en monitores.
Leandro Comba-Roberto Echen: “Mueble fantasma”.
Fotografía y performance.
Marina Gryciuk-Santa Altamirano: “La Cortina
de Santa”, intervención. Tejido con Tetrabrik.Mauro
Guzmán invita a Seba Maupi y Guille. Objetos de a 3.
Maximiliano Rosini: “Espacio Develado”.
Instalación
Nancy Rojas-Luján Castellani: Suplemento
Cultural Ego Rosario. Publicación.
Vera Baxter: Videoperformance
Diseño de montaje: Rodolfo Perassi, Raúl
D`Amelio.
Coordinación del Centro de Arte Ego en Rosario:
Luján Castellani
Directora del Centro de Arte Ego y de La Ruta del Sentido
del Principado de Asturias. Espacio para la creación: Carmen
Cantón
Colaboradores para Suplemento EgoRosario:
Pablo Montini, Roman Vitali, Aurelio García, Eladia Acevedo,
Raúl D`Amelio, María Spinelli, Marcela Römer,
David Nahon, Silvia Lenardon, Guillermo, Fernando Farina, Valeria
Gericke,
Diseño Gráfico: Laura Peluso.
contacto
lujanc@ciudad.com.ar
|