Presentación
pública de la Galeria Metropolitana en Espacio Giesso el 1
de noviembre de 2003 Ana María
Saavedra: Agradecemos mucho que hayan llegado porque la oportunidad
de contar la historia y lo que realiza nuestro espacio para nosotros
es muy estimulante. Somos Galería Metropolitana, estamos ubicados
en Santiago de Chile y voy a presentarnos, primero quiénes
somos: Luis Alarcón es teórico de arte y yo, Ana María
Saavedra, soy Licenciada en Literatura. No somos artistas, este no
es un espacio de artistas, y creamos este lugar en nuestra propia
casa. Es un galpón que está instalado junto a nuestra
casa. Luis les va a contar un poco cómo funciona. Luis
Alarcón: Hola, buenas tardes a todos. Bueno, lo que
voy a hacer yo es leer un texto, que a esta altura podríamos
considerar como una especie de manifiesto de lo que es Galería
Metropolitana. Creo que es bastante corto, sucinto y directo, así
que pienso que les va a quedar bastante claro de qué trata
el proyecto. Después de eso les vamos a dar dos videos que
son cortos. Uno formó parte del último trabajo que mostramos
en la galería, llamado 'Pista Central', que era
una video instalación participativa. Una parte de ese trabajo,
en este caso un video, lo vamos a mostrar ahora.
Además vamos a mostrar un video registro de lo que sucedió,
tanto en la inauguración como en el cierre de la muestra. Después
de mostrárselos, les puedo contar un poco más en detalle
de qué trataba la exhibición, y además responderé
las preguntas que quieran hacer acerca de lo que hacemos. Antes de
leer el texto quiero contarles que la galería tiene cinco años
y medio de vida, lo cual es importante como dato a la hora de contextualizar
la trayectoria que tiene el espacio. 'Metropolitana es un
espacio privado de difusión y exhibición de arte contemporáneo
instalado en una comuna periférica de Santiago de Chile, en
una comuna popular. Responde al propósito de hacer participar,
en torno a nuevas manifestaciones del arte, a un sector social que
ha estado normalmente marginado de ellas.
Lugar: la galería está instalada en un galpón
metálico de 12,5 m de largo por 6,5 m de ancho y 4 m de altura.
La construcción corresponde a la idea de una extensión
de la propia casa, reproduciendo un gesto típico de los sectores
populares, el de agregar nuevas habitaciones a las viviendas o readecuar
las mismas para procurarse un espacio donde ejercer algunas ocupaciones
como, por ejemplo, peluquería, bazares, talleres, etc. En este
caso, una galería de arte.
El sector en donde se ubica la galería corresponde a una comuna
popular, barrio industrial y residencia de obreros, técnicos,
empleados y pequeños comerciantes.
Programa: Galería Metropolitana funciona a partir de un programa
de trabajo que puede ser señalado como hipotético y
constantemente experimental, lo que responde al condicionamiento dado
por los límites difusos entre la casa-habitación y la
galería. Ambos espacios se ubican en un mismo recinto y comparten
un espacio con una puerta ventana, que viene a ser al mismo tiempo
límite y territorio común. La galería no cuenta
con financiamiento externo, y su funcionamiento depende casi exclusivamente
de la capacidad de autogestión compartida por sus directores
y los artistas convocados.
El tema introducido por el barrio y sus derivaciones, necesariamente
obligan a la obra y al artista a pensar las relaciones entre espacio
privado y espacio público, vida cotidiana y arte, relación
centro- periferia.
La operación crítica que Galería Metropolitana
realiza al llamarse así, consiste en un intento por auto-constituirse
como centro, y de esta manera dislocar los ordenamientos espaciales
que obligan a la periferia a mantener su confinamiento. Su operación
crítico- paródica tensa lo local con lo global a partir
de un centro desubicado.
Deconstrucción del concepto galería de arte: La galería
realiza una operación de revisión del montaje crítico
y ampliación de los sistemas de estratificación cultural:
arte y clase social, arte-cultura, cultura popular, interpelando tanto
a las instituciones del arte y sus estrategias (universidades, museos,
institucionalidad cultural, circuito de galerías, mercado,
etc.) como a la cultura popular poblacional.
Galería Metropolitana es un espacio de investigación
y experimentación, un espacio de mediación entre arte
y comunidad, un espacio autónomo y auto reflexivo que trabaja
con la historia del arte y la historia del barrio.
Galería Metropolitana es una toma de terreno'.
Ese sería el texto. Ahora nos gustaría caracterizar
el modo de funcionamiento que tiene la galería. En la actualidad,
la galería trabaja con un sistema de convocatoria abierta a
partir de ejes curatoriales, ejes temáticos que la galería
propone a los artistas para que, a partir de esas propuestas, ellos
articulen proyectos para la galería como un espacio específico.
Hemos trabajado en los últimos tres años a partir de
tres convocatorias temáticas. La primera se denominó
'Historia y Barrio', la segunda, 'Memoria. Usos
y desusos', y la tercera, de este año, 'Arte y
globalización'.
Por otro lado, la galería está ubicada en un sector
popular, y a nosotros nos interesa que todos los proyectos artísticos
trabajen a partir del contexto en el que está inmersa la galería.
Es decir, que los proyectos trabajen en este caso con el contexto,
con la historia del barrio, a la vez que, necesariamente, las obras
deben trabajar un poco con la historia del arte en general.
También podríamos caracterizar a Metropolitana como
un lugar que propone, entre otros desafíos, el de ocupar el
espacio físico de la galería, ya que es un lugar que
se construyó de alguna manera como una suerte de espacio contra
el cubo blanco, puesto que es un galpón metálico de
zinc, que es en sí mismo un desafío para los artistas.
Por último, podríamos mencionar, como característica
del lugar, el hecho de que la galería es sonora, quiere ser
sonora. Por lo tanto le pide a los artistas y a las obras que trabajen
y experimenten con la música, con lo sonoro, etc. Esas serían
un poco las características de lo que es la galería.
Ana Maria Saavedra: Dentro de esto, que es lo
que nosotros le proponemos a algunos artistas, les vamos a mostrar
algunos ejemplos de lo que los artistas nos han propuesto en el marco
de la primera curatoría que hicimos, cuando decidimos trabajar
de esta manera, que fue el año 2001. Nuestra propuesta fue
'Historia y Barrio' y van a aparecer imágenes de
dos trabajos, que decidieron de alguna forma ingresar a los espacios
domésticos.
Trabajar con la historia del barrio no implicaba necesariamente entrar
al espacio doméstico de la gente que vive en el barrio, pero
en este caso, dos trabajos así lo hicieron.
Uno de ellos ingresó al espacio doméstico de nuestra
propia vivienda, o sea entró desde la galería a nuestra
casa que están, como decíamos, separadas apenas por
un espacio que es como un intermedio que a veces es de la casa y otras
veces la galería también lo ocupa.
Entonces en el marco de una exposición colectiva que se llamó
'Campo de Marte', el artista Claudio Correa hizo una instalación
que fue ingresando al refrigerador, al lavaplatos, a la cocina, a
la lavadora, que están ocupando este espacio que está
inmediatamente después de la galería. El artista armó
unas escenas con soldaditos de juguete que iban interviniendo esto
lugares, entonces la casa tenía que funcionar cuando la galería
no estaba abierta, recién cuando la galería se cerraba
la cocina y todos los demás artefactos volvían a cumplir
su función
Otro de los artistas, Juan Castillo, ingresó al espacio privado
o doméstico de cuarenta sujetos de la comuna, algunos de ellos
pertenecían a la misma familia, como el caso nuestro (a nosotros
también nos escogió para ser protagonista de este relato
que el armaba). Entonces él lo que hizo fue un trabajo en base
a retratos y a algunos, digamos relatos de lo privado que iban contando
estos protagonistas del barrio y de la obra que hizo Juan Castillo.
Eso se llamó 'Geometría y misterio de barrio' ese trabajo,
en este caso era un trabajo individual.
Luis Alarcón- En este momento Claudio Correa se encuentra en
la Bienal de la Habana, representando a Chile, es uno de los cuatro
artistas que fueron. Justamente los curadores de la Bienal de la Habana
cuando fueron a Chile vieron la galería y este trabajo, y fue
a partir de esta muestra que lo seleccionaron para la Bienal lo cual
es un dato interesante porque equivale decir que la galería
se ha posicionado bien dentro del sistema de arte local chileno, a
tal punto de que los curadores internacionales visitan la galería,
como un lugar que obviamente consideran.
Luis Alarcó: Para nosotros es importante que la galería
sea un envase sonoro, porque de alguna manera viene a conectarse con
lo que sucede en el barrio. Un barrio popular es bastante ruidoso,
los vecinos ponen música superfuerte, es un lugar que tiene
sonido propio y por lo tanto la intención es que la galería
dé cuenta de eso.
Muestran imágenes de Juan Castillo
Juan Castillo es un artista chileno que vive en Suecia en estos momentos.
Lo interesante de esta obra, que también está dentro
de la curaduria 'Historia y Barrio', es que el trabajo
de Castillo. En este caso hubo un gesto radical, ya que él
vino desde Suecia a vivir en nuestro barrio por cuatro meses, y aquí
desarrolló un trabajo con la comunidad. Ya la galería
logró provocar el interés de un artista, que podríamos
decir, es del extranjero. Por otro lado Juan Castillo perteneció
al CADA (Colectivo de Acciones de Arte), que a esta altura es considerado
como una especie de vanguardia histórica chilena de los años
70 y 80. Entonces había otro merecimiento más para al
galería en el sentido de que de alguna manera ya habíamos
sido capaces de convocar a parte de la vanguardia histórica
chilena para desarrollar un trabajo en nuestra galería.
Ana María Saavedra: El trabajo de Juan era
dentro de la galería, pero pasó por muchas etapas y
se hicieron instalaciones callejeras. Necesitaba mucha colaboración,
entonces ocurrió que de múltiples maneras los vecinos
colaboraron en el desarrollo de su trabajo. Luis Alarcón:
La obra tenía un programa hipotético de trabajo y al
final, dentro de lo que sucedió en la comunidad, se fue transformando
en otra cosa. Ana Maria Saavedra: Estas son fachadas
de viviendas de los cuarenta protagonistas del trabajo. Luis
Alarcón: El trabajo consistía en entrevistar
a cuarenta personas de nuestra comuna de distintos tipos, de distintas
edades, etc. La idea era preguntarles cuáles eran sus sueños.
El trabajo se llama 'Geometría y misterio del barrio'
porque nuestra intención era hacer un trazado colectivo de
los sueños de los habitantes. A la vez Castillo, a medida que
iba consiguiendo la participación de determinadas personas,
les ibas solicitando colaboración, en este caso era que lo
invitaran a conocer sus casas, lo dejaran grabarlos en video, registrarlo
todo fotográficamente, o que lo dejaran fotografiar las fachadas
de sus casas, que es lo que estamos viendo ahora. Estas son las fachadas
de las casas de las personas que participaron, y a la vez la última
exigencia de participación directa en el trabajo consistió
en pedir que cada persona seleccionara un objeto personal muy querido,
como pidiéndole poco más que le mostraran el alma o
algo así. Castillo, a medida que conocía gente, se iba
vinculando con otras personas y organizaciones, y terminaron participando
una cantidad increíble de personas, que no estaban consideradas
para nada dentro del proyecto original.
Ahora vemos lo que en principio se exhibió en la galería,
puesto que al final el trabajo no terminó, no tuvo fin, en
la galería. El trabajo tuvo una continuidad más allá
de la muestra en la galería, inclusive a nivel internacional.
Surgió la invitación a mostrar esta obra en Suecia,
y posteriormente la obra volvió a ser invitada a otros lugares,
y nosotros no lo teníamos considerado. La obra luego recorrió
España, aunque no exactamente con este tipo de montaje. Castillo
fue invitado a participar también en la Bienal de La Habana
con, podríamos decir, la última versión de lo
que sucedió en nuestra comuna. Y lo bonito es que todos los
vecinos, las personas que participaron en este proyecto, han ido circulando
con la obra y con Castillo por distintas partes del mundo.
Pasan a mostrar un video de la última muestra que hicieron,
'Pista Central' y dejan ahí para hacer debate.
Luis Alarcón: Esto es parte de la obra 'Pista
Central', en el marco de la curatoría 'Arte y Globalización'.
Es un proyecto de video instalación participativa, a partir
de una iniciativa propuesta por un grupo de vecinos del barrio 'en
este caso fanáticos de la música Funk y disco- que de
alguna manera vivieron un momento en el barrio que fue importante
para sus vidas, un momento que está situado a fines de los
70 y comienzos de los 80. Es una historia sencilla. Un grupo de personas
-entre las cuales estaba yo- organizábamos fiestas en el barrio,
y poníamos ese tipo de música. Y como para las personas
participantes estas fiestas eran súper importantes para sus
vidas, concurrieron en su momento a la galería e inmediatamente
se imaginaron la galería convertida en una pista de baile,
donde volver a escuchar la música que escucharon en ese período.
Justo coincidieron con unos artistas que estaban con nosotros, que
querían exponer en la galería y que agarraron el guante
y construyeron un proyecto de obra en función de este deseo
de un grupo de vecinos. Entonces la obra es un poco eso: los artistas
armaron una suerte de pista de baile dentro de la galería que,
de alguna manera, proponía un ejercicio de 'revival'
y de baile, de reconstrucción de una historia que pasó
en algún momento, aunque de todas maneras estaba pasada por
la actualidad, como ya van a ver en el video. Ana María:
El video es parte de la instalación. Aparte de la pista de
baile había una video instalación que estaba dentro
de la misma casa. Luis Alarcón: (narra
lo que se ve en el video) Ellos son los protagonistas de la historia.
Los artistas los fueron entrevistando, y ellos fueron rememorando
aquellos momentos. Son distintos protagonistas: por ejemplo, los mellizos
que estaban recién eran dos hermanos que bailaban break-dance,
y otro es un dj que ponía ese tipo de música en la discoteca
que estaba cercana al lugar en donde se hacían las fiestas
en el barrio. Era un dj que nosotros conocíamos y que nos proveía
de música. A él le comprábamos discos y esas
cosas. Lo invitamos a participar porque ponía música
en una discoteca que estaba cerca de nosotros. Además, lo bueno
también era que partió poniendo música en 1974.
Era un dj mayor, de origen proletario, y de alguna manera no es la
figura del dj que uno conoce en la actualidad, el dj electrónico,
artista, etc. Lo interesante es que, sin querer, a partir un poco
de los testimonios que van entregando los diferentes participantes,
se va reconstruyendo una suerte de contexto que nosotros vivimos en
ese momento (años 70-80) que pasa por la dictadura militar,
por el toque de queda, por lo que significaba condicionar las fiestas
(tanto las que se hacían en las casas como las fiestas comerciales).
En este caso me toca participar a mí también como protagonista
de la historia, en el sentido de que yo era uno de los que organizaba
las fiestas.
Ana María Saavedra: Esto último que mostramos ahora
son imágenes de la fiesta que ocurrió en dos momentos:
cuando inauguramos la muestra, y luego, a pedido de todos los asistentes,
cuando cerramos el ciclo de la exposición, que no estaba contemplado
y no sólo fue pedido por esta gente que fue la protagonista
en ese tiempo de esa movida del barrio, sino por todo el mundo, o
sea, también por los artistas. Esto sucede porque en Galería
Metropolitana ocurre un cruce interesante de público, que está
dado por los habitantes de la comuna y el público que usualmente
asiste a las galerías y que son básicamente artistas.
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