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Cuarto Debate
Rodrigo Vergara: El arte en un sentido que no tiene
que ver con el arte, nosotros ahí y luego de eso allá
Marina de caro: Claro, era la parte que por ahí
yo preguntaba ayer, si llegaron al museo y llegaron a hacer el otro
camino.
Santiago García Navarro: Bueno, pero las
dos cosas se producen contemporáneamente.
Rodrigo Vergara: Sí.
M: yo entiendo lo que decís que frente a
las instituciones, las carencias que tiene el museo como que la
operatoria sería salir, salir como decir bueno vamos a probar
frente a la desintegración que hay como podría trabajarse
con los distintos movimientos sociales que se han hecho fuertes
en los últimos años. Pero por otro lado me pareció
muy interesante, porque si bien había como una especie de
decir bueno punto final, en realidad es un punto de llegada. Me
da la sensación que igual por esta idea que se gestó
de visibilidad y de presencia no puede acabar ahí, eso sería
algo que deben pensar nuevamente, que aparentemente se lee de esa
forma.
Marina de Caro: No, yo entiendo perfectamente la
situación aparte de humor de la manera que se insertan en
el sistema, es un lujo en realidad con mucho humor y en esa casa
precaria, pero por otro lado creo que la comunidad y la gente reclama,
creo que no los van a dejar terminar ahí. Ustedes quieren
terminar ahí pero no los van a dejar porque tienen un capital
de poder ponerse en donde quieren y hacer un trabajo de muchísimo
más vínculo con el afuera y con lo público
que no sé hasta donde ellos lo piensan aunque la gente se
los reclame. No sé si ellos lo piensan pero creo que la casa
lo tiene, su movilidad ya comporta un vínculo si la quieren
meter en el museo o salir sola. Siempre hay alguien que te la va
a pedir para poner en algún lugar, lo que no sé es
hasta donde los artistas comportan esa situación, es decir
tengo la posibilidad de tener una casa que la pongo donde quiero
y tengo la posibilidad de poder trabajar con ese lugar donde yo
estoy poniendo la casa, no sólo poniendo obras sino generando
un trabajo desde ese vínculo tal vez, que es superinteresante.
Lo tuyo (lo de Metropolitana) sería lo mismo pero fijo, lo
que pasa que es fijo en un barrio y ellos pueden hacerlo en muchos
barrios, en muchos lugares, pero ¿hasta qué punto
hacen ese juego con el público? Probablemente sea eso, como
acá en la Argentina la crisis fue tan fuerte aparecieron
tantas organizaciones de autogestión donde los artistas se
metieron de lleno y donde aparecieron y revivieron proyectos muy
de los 70', de volver a vincularse con la comunidad y trabajar juntos
y trabajar independientes. Fue como ir sumando al sistema del arte
una cantidad de diferentes producciones de artistas pensando específicamente
para eso, donde ya no se sabe si es una obra de arte, a nadie le
importa si es o deja de ser una obra de arte, si la pongo en una
galería es pero si estoy trabajando con los piqueteros y
reuniendo remeras es una acción concreta y terminó
ahí. Hay cantidad de artistas pensando en esa dirección.
V: Yo pensaba en esto que decía Marina de
la relación con el público, tanto Michéle Faguet-
como ustedes hicieron dos proyectos para mí bastante particulares
que fueron el proyecto de Break- dance, con la gente del barrio
y el proyecto que hicieron este último ustedes de Funky de
los 70' .Un poco me parece que los dos habían surgido
de las propias necesidades de la gente del lugar, se materializó
una propia necesidad de la comunidad local y se insertó dentro
de los espacios que ustedes dirigen, no? Entonces pensaba si esos
proyectos particulares tuvieron una vitalidad en ese caso, una relación
con lo público, una vinculación diferente a otros
proyectos donde aparece un artista y presenta una obra en particular,
donde después el público o la comunidad es invitada
a participar. Me imaginaba como dos características de proyectos
bien distintos en relación a la vinculación con el
otro, no sé si es así, lo pienso desde mí,
pero eso es lo que les quería preguntar si lo vivían
como dos cosas diametralmente distintas o como experiencias similares.
Ana María Saavedra: No, es que en el caso
de nosotros es un material más que el artista recogió
del barrio este, pero ha habido muchas obras que han buscado en
la historia del barrio también, en la historia de grupos
familiares o de vecinos, o grupos culturales.
Luis Alarcón: Bueno hay una mini historia
de trabajos que tratan de hacer participar, de trabajar con historias
del barrio pero inclusive de hacer protagonistas de esa historia
a vecinos de nuestra comuna y fue importante porque la obra desde
un comienzo se concibió como una obra bailable que de alguna
manera estimulaba al que llegara fuera del barrio o no a bailar
y eso los unió, fue algo increíble. Pasó algo
parecido en Río de Janeiro y eso que nos quedamos hasta las
cuatro de la mañana, ninguna galería, ninguna inauguración
de obra dura hasta las cuatro de la mañana y encima con repetición
porque la gente siguió, el cierre de la muestra fue más
o menos lo mismo, más bonito porque el cierre fue más
local, la animación fue mucha, el cierre fue así como
más piola, con más vecinos porque fue un domingo así
que iban los matrimonios con los hijos, otros se quedaban bailando
hasta tarde.
Ana María Saavedra: Había música
todos los días pero las dos fiestas fueron con DJ
Luis Alarcón: Lo que pasa es que el DJ fue
protagonista de la obra, tampoco era un DJ de los que se conoce
ahora, de estos DJ artistas, todo lo contrario, era un DJ de barrio
que yo conocía de hace mucho tiempo y que empezó a
poner música en 1974 con vinilo. El tipo no es un DJ electrónico
sino que es un DJ proletario es como una contraoferta a lo que ofrece
una disco o un lugar de baile electrónico en la actualidad.
Lo interesante de esto es que fue algo que propusieron los vecinos
del barrio, que en este caso Guillermo y Enrique tomaron el lugar
y armaron un poco el proyecto en función de lo que estos
vecinos habían propuesto, bueno también en función
de que a ellos les gusta la música y les gusta el baile y
estuvieron felices de desarrollar el proyecto también. Ellos
vivieron un momento en el barrio, estamos hablando de 1979 a 1984,
un momento en que en Chile, en el barrio la única actividad
social que había fueron fiesta que se organizaron en casas
y después fiestas en un local. Eran fiestas muy concurridas,
era el único lugar a donde ir bailar los jóvenes de
ese momento entonces se construyó una suerte de historia
del barrio a partir de eso. Entonces lo único que querían
ellos era convertir a la galería en un lugar de baile, de
la memoria.
Ana María Saavedra: Creo que uno de ellos
habla de que a las diez de la noche se cerraba todo, del toque de
queda .
Luis Alarcón: Claro que una cosa es el toque
de queda en los 70' y otra cosa es ya 1983/ 84 que Pinochet
ponía estado de sitio y también significaba otra forma
de toque de queda, no como la primera cosa que se vivió antes.
V: Michéle,¿ y la experiencia con
el curso de break dance?
Michéle Faguet: Eso eran tres elementos
supremos: un video de Carolina Caycedo que fue la artista que organizó
los eventos, un taller de break en La Rebeca y un campeonato callejero
de break
Entonces la idea no era llevar el público de arte a ver los
Breaks, yo tenía una cosa muy delicada porque no quería
llevar un público artístico, un público elitista
porque, eso también es muy diferente a Chile donde por lo
menos el círculo que yo conozco son de clase media, clase
media alta y clase media. En Colombia ese público es de clase
alta, entonces yo no quería llevar ese público a ver
los breakers como si fuera un zoológico, tenía mucho
miedo de que eso sucediera y no sucedió. Nosotros cuando
inauguramos la exposición de Carolina hicimos una invitación
como más general y no llegó un público artístico,
llegaron tres artistas. Cuando hicimos el campeonato la mayoría
del público eran breakers de un cerro donde viven la mitad
de los habitantes de Bogotá. Lo que pasa es que donde se
juntan los breakers es un teatro, ellos tienen permiso de juntarse
frente al teatro, eso queda como a dos cuadras de la galería
, pero los breakers viven a dos horas de ese lugar y se trasladaron
hasta ahí. Fue una experiencia increíble, eso era
el campeonato y la exposición de Carolina y luego el seminario
sí era para el medio artístico. Un seminario de break,
para una semana yo contraté un profesor, que es Eduardo Peña,
que fue la persona que también ayudo a organizar el campeonato
y hicimos el seminario obviamente no para los breakers porque ellos
ya saben bailar break, eso si era para un medio artístico.
Yo creo que eso sí el riesgo fue filoso porque no intentaba
mezclar esos públicos, que uno puede trabajar de esa forma
pero al final es un tiempo de largo plazo. No es que hacemos este
evento y llevamos este público de artistas a ver a los breakers
y ya se acabó, yo creo que en ese sentido era mejor reconocer
que eso es un proyecto muy ambicioso, de largo plazo.
Valeria González: ¿Qué se
trabajaba en el seminario?
Michéle Faguet: El seminario era una clase
de baile y Eduardo Peña es una persona que viene de un estrato
muy bajo, vivió en la calle, él fue una de las primeras
personas que promovió el break en los 80' y ahora el
vive dando clases. Él tiene una estructura, no es un chiste,
es una clase real con una estructura muy fija, me dijo necesito
un monitor, necesito un VHS, tiene una colección de videos
de los 80'espectacular. Entonces vieron los videos los primeros
dos días y luego el tercer día empezaron las clases
o sea está muy bien estructurado. Claro que en una semana
uno aprende muy poquito pero es como un comienzo y él a accedido
a dar otro seminario, a él le conviene porque vive de eso.
La Rebeca cobró 3 dólares para una semana a cada uno,
eran poca gente, eran como diez, eso estaba bien por el espacio
y también me tocó comprar un espejo largísimo,
yo le pagué lo que él cobraba.
Posiblemente se puedan incorporar las clases como actividad de la
Rebeca, pero eso fue en el espacio anterior hay que ver como funcionaría
en este espacio.
Santiago Garcia Navarro: Y la difusión que
hiciste en la zona ¿cómo la hiciste?
Michéle Faguet: Nosotros sacamos unos volantes
muy baratos que anunciaban la exposición, el campeonato y
el seminario. Eran de esos volantes que usan para el porno, muy
mal hechos, muy económicos. Además de los volantes
sacamos carteles, en Bogotá todavía existen esos carteles
de tipología como en rojo y azul , y entonces sacamos como
quinientos y se los dimos a los breakers que los pusieron en los
lugares de ellos, y también pusimos algunos en el sector
del teatro.
Santiago Garcia Navarro: ¿La exposición
misma de Carolina en qué consistió?
Michéle Faguet : La exposición fue
un video que hizo de los breakers en el teatro. Había varias
salas entonces el seminario se hacía en una sala y el video
se mostraba en otra. Eso después no siguió porque
nos robaron el video, no se puede trabajar en Colombia, pero bueno.
Marina de Caro: Y ese vínculo que tenés
con el artista, porque la Rebeca de alguna manera se involucró
con el artista que proponía eso y lo fueron desarrollando
en conjunto. ¿lo suelen hacer en la práctica? ¿
tienen ese criterio?
Michéle Faguet : En ese caso era que nos
conocimos, nos caímos bien y entonces yo le propuse que hiciéramos
algo. Ella vive en Londres, entonces aprovechamos que estaba acá
e hicimos algo, antes de conocerla yo ya estaba hablando con Eduardo
Peña para realizar el seminario y ella me dijo que de casualidad
estaba trabajando con breakers haciendo pistas para un proyecto
para la Bienal de Venecia, entonces pensamos como unir esos intereses.
Marina de Caro: ¿y con otros artistas trabajás
de la misma manera?
Michéle Faguet : Sí, casi siempre,
yo nunca propongo la exposición de un trabajo que ya existe,
yo no busco trabajo para exponer en mi sitio. Yo busco gente que
me interesa y les propongo hacer algo en este espacio, el espacio
está a tu disposición, están los fondos, está
el montaje, yo pongo el espacio y los medios. Si viene alguien de
afuera la idea es que esa persona haga algo que sea específico
en el contexto, casi nunca se expone trabajo anterior y si es un
trabajo anterior se tiene que adaptar para el contexto o tiene que
tener ya una relación con el contexto.
Santiago Garcia Navarro: ¿ cómo compararías
la recepción del video con la recepción del seminario?
Michéle Faguet: La exposición fue
lo más importante realmente, el seminario fue difundido por
la televisión, fue divertido, pero lo más importante
fue el campeonato para el público de break, había
premios, el primero eran dos sudaderas, remeras típicas de
los breakers, con capucha, el segundo premio eran dos CD de un DJ
que es increíble, que bailaba break en un semáforo
y no sé bien como es la historia pero él empezó
a meterse en el mundo del arte, entonces él, con este colectivo
El vicio, hicieron la revista y el video, ellos hicieron una película
con un director colombiano, unos videos que son tan malos, que son
increíblemente buenos, y DJ Trash hizo la música.
Entonces él fue una de las personas que organizó y
es un personaje importante porque vive como en esos dos mundos,
él acaba de sacar un CD que es el primer CD de Hip Hop colombiano,
una compilación y consiguió unos apoyos de una gente
en Miami y de Chile muy buenos así que esa misma semana un
amigo que tiene un programa que se llama a Asistencia, que es como
un programa de música interactiva, lo invitó a promover
su CD. Entonces como que hubo muchas cosas pasando en ese momento.
Y el tercer premio era el video que hizo Carolina.
Eran premios importantes para ellos que son una gente muy pobre
que ahora andan felices con sus sudaderas y aunque es un poco feo
decirlo así, fue como tener sus quince minutos de fama frente
a un público, que era de amigos y colegas de estos breakers,
porque sí, llegaron como cincuenta personas del medio artístico
pero llegaron tarde, entonces estaban como super marginados, eso
me pareció buenísimo como que se rompía un
poco con ese esquema de poder que es tan fuerte en Colombia.
Santiago Garcia Navarro: ¿Hubo algún
otro proyecto de la Rebeca en el que también importara mucho
menos el sistema del arte que la relación con comunidad?
Michéle Faguet: Bueno, lo de Geoge trajo
también un público que no tenía nada que ver
con el arte.
Valeria González: Pero eso vos no lo calculabas
mientras que en tres pistas lo calculabas un poco.
Michéle Faguet : Sí, yo hice eso
a propósito, como salir un poco del medio, porque el medio
es muy elitista entonces hacer una exposición sobre un perro
obviamente iba a llevar otro público. Además yo tenía
mucha relación con ese barrio, yo viví en ese barrio
y sacaba a George a ese parque, yo tenía relación
con esos vecinos. Si se quiere uno tiene toda una vida cotidiana
alrededor de ese perro, conoce a los vecinos, puede conocer los
perros, suena bobo pero es toda una parte muy importante en la vida
cotidiana de uno. Entonces yo ahora tengo esta nueva casa y tengo
mucho contacto con mis vecinos, vecinos de las tiendas y los dueños
de los perros en el parque que tienen miedo del espacio porque es
una cosa rara, no es entiende, entonces en el caso de George, él
se entiende. Y bueno en la nueva casa la venta de ropa no fue una
idea mía, fue una propuesta pero me pareció un súper
buen momento para hacerlo, inaugurando esa nueva casa porque yo
sabía que los vecinos, que no iban a ir a ver un video sobre
un mejicano que vive en Londres, o sobre Hon Kong, como que uno
está demasiado vanguardista, demasiado incomprensible, esos
vecinos sí iban a ir a ver la ropa. Una venta de ropa es
algo que es mucho más accesible y al final yo no voy a imponer
mis gustos artísticos sobre un público que no tiene
mucho contacto con el ambiente artístico.
Marina de Caro: ¿Y te interesa trabajar
sobre ese punto, sobre eso?
Michéle Faguet: A mí interesa tener
una relación con el barrio pero yo no pretendo que la señora
Sonia, que es mi vecina, va ir a ver un video arte.
Marina de Caro: No, digo si te interesa ese otro
tipo de proyectos
M: lo que me parece interesante es que por más
que las perspectivas sean totalmente diversas el lazo de una forma
u otra se erige como finalmente.
Marina de Caro: ¿Y cuando decís que
te interesa que los proyectos sean pensados para el contexto, te
referís a Colombia, al barrio de la Rebeca o a cualquiera
que sea?
Michéle Faguet : Sí, para mí
lo más importante es la convivencia o sea, en el caso de
invitar un artista de afuera, a mí lo que me interesa es
que si yo invito una persona de Nueva York, lo más importante
es que esa persona tenga la necesidad de conocer Bogotá,
porque esa persona lo más probable es que si no vive en Bogotá
no vaya nadie porque todo el mundo tiene pánico. Entonces
lo que para mí es mucho más interesante es poder traer
a una persona a conocer Bogotá, a conocer un contexto que
jamás conocería y que el resultado sea la exposición.
Como Bogotá está tan cerrado con ese tema político
pues es superimportante que haga el contacto por la fuerza porque
sino
Santiago Garcia Navarro: ¿Por qué
si tu intención es que la gente de afuera se incorpore a
la vida cotidiana de Bogotá, por qué la invitas a
partir de una muestra que se hace en al Rebeca? Digo, por un lado
a mí me sorprendió lo que dijiste recién porque
en realidad te escucho y pienso que tu deseo está afuera
de la Rebeca y no dentro de la Michéle Faguet - sí,
es casi un pretexto
Marina de Caro: Claro, es como una estrategia para
salir del aislamiento de Bogotá
Santiago Garcia Navarro: Pero digo ¿ podrías
prescindir de la Rebeca y seguir teniendo este tipo de proyecto?
Michéle Faguet : No, porque ¿qué
más haría? ¿ cómo sería la forma?
Santiago Garcia Navarro: No sé, no se puede
eliminar el pretexto
Michéle Faguet: Yo no creo que sea exactamente
un pretexto, pero digamos que lo que a mí me interesa, más
que hacer exposiciones en un sitio determinado, es crear redes,
lo hice en México y lo hago en Bogotá y podría
hacerlo en otro sitio.
Santiago Garcia Navarro:¿Es muy reducido
el público que va a las exposiciones?
Michéle Faguet:-Mucha gente va el día
de la inauguración, o sea la primera inauguración
casi no fue nadie y yo pensaba esto es un desastre esto no va a
funcionar acá, pero ya en la segunda exposición ya
fue más gente.
Santiago Garcia Navarro: ¿Y es un público
mixto, público de arte?
Michéle Faguet: Ahora todavía es
un público de arte, el proyecto de vecinos eso es poco a
poco, no pasa de un día para el otro.
Marina de Caro: ¿Y cómo funciona
por ejemplo invitas a un artista porque sin conocer Bogotá
cómo trabaja para el contexto?
Michéle Faguet: Tiene que hacer el trabajo
en Bogotá, tiene que permanecer en Bogotá
Marina de Caro: ¿Cuánto tiempo? ¿
tiene un trabajo previo?
Michéle Faguet: Bueno por ejemplo hay un
caso de dos venezolanos que editan películas, ellos cambian
hacen como una ediciones muy sutiles, por ejemplo en 'El exorcista'sacan
todas las escenas de posesión, entonces se convierte en un
drama familiar con una mamá histérica y una hija.
También hacen el adelanto de las películas, la preview,
y bueno lo hicieron con la película 'Zulú'
y se dieron cuenta que en Inglaterra esta película, que es
de una masacre de los zulúes, todavía tiene ese prestigio
porque es como una de las películas clásicas del cine
inglés y la gente no la ve muy críticamente, entonces
hicieron un preview donde ponen en los créditos a los actores
africanos que obviamente nunca recibieron créditos en una
película así. En el caso de Bogotá, fueron
a Bogotá y a ellos no les interesaba exhibir las películas
en un espacio de arte, la cosa era regalarlas por la calle, meterlas
a Blockbuster. En ese caso ellos me dijeron que tenía que
ir a todas las cadenas de alquiler de video y hacerme socia ya,
porque sino iban a empezar a sospechar y es súper ilegal
hacer eso porque hay membresías y todo eso. Entonces cuando
llegaron empezamos a alquilar películas y a reeditarlas y
a devolverlas ( tiene que ser el mismo video que uno alquila porque
tienen códigos). Yo tengo una amiga que tiene como un taller
de edición, ellos editan todo el video arte colombiano, y
pasó algo particular que en Venezuela hay muchos vendedores
de películas en la calle, vendedores ambulantes y en Colombia,
no. Entonces el proyecto lo tuvimos que cambiar porque en Caracas
ellos distribuían sus películas en la calle y en Bogotá
trabajamos más con las tiendas de alquiler, y también
lo dejamos en una cinemateca sin decir nada, así que mucha
gente fue a ver 'El exorcista' y salieron furiosos porque
decían que eso fue muy corto y no pasó nada , y el
mismo periodista que trabaja para la televisión que siempre
saca reportajes de La Rebeca, él fue y esperó a que
saliera la gente y los entrevistó a ver que pensaban. Esto
no fue una política conciente de la Rebeca, yo después
hable con la gente de la cinemateca y la cinemateca decidió
no dar a conocer ese 'detalle', lo mejor es que también
fueron personas que estaban enteradas y les pareció buenísima
la película.
Santiago Garcia Navarro: ¿Y Blookbaster
nunca te pidió explicación?
Michéle Faguet - no, cada vez que voy me da un miedo. Cuando
voy a alquilar una película yo veo las películas,
todavía están, hay una versión de 'Chucky',
de 'La novia de Chucky' creo que cambiaron los subtítulos
como si Chávez fuera Chucky, y hay otra que es terrible que
es una película de Harrison Ford donde él va a Colombia
a luchar con los narcotraficantes y cambiaron todos los subtítulos
hablando de la situación de Chávez, eso es un gesto
increíble.
( se interrumpe la grabación porque se termina la cinta
sigue del otro lado)
Michéle Faguet: Hay una película
de Bruce Lee donde al principio el hace la promesa de que nunca
más va a pelear y obviamente termina peleando, entonces ellos
lo hacen cumplir con esta promesa y sacan todas las peleas y es
súper aburrida.
Marina de Caro: ¿cómo se llaman?
Michéle Faguet: Juan Nascimento y Begoña
Lobera
Santiago Garcia Navarro: Bueno, por un lado me
parece gracioso que cuando más concurrencia hay en que las
salas de exposiciones es en el momento de la inauguración
que es un encuentro, un evento social y por otro lado por lo que
van comentando parece que, de un modo u otro, siempre se produce
una especie de conflicto entre lo que llamamos el sistema del arte
y las formas de relación social que no están mediadas
o no están ancladas o no tienen referencia en el sistema
del arte.
Michéle Faguet: Yo tengo algo más
que decir sobre eso, yo en La Rebeca vendo la cerveza, yo no regalo
tragos porque me parece mucho más normal ir a un lugar y
comprar una cerveza al costo, porque de otra forma llega la gente
súper ansiosa, a las siete antes de la inauguración
para pelear por el trago, eso es lo que sucede en Bogotá.
En todas las inauguraciones que regalan tragos la gente llega antes
de que abran las puertas, cogen el trago y se van, ese es como el
modelo de la inauguración en Bogotá. Entonces yo tomé
la política de no regalar tragos, me parecía súper
normal en un espacio independiente venderlos, y entonces hay unas
personas que están sacando volantes insultando a La Rebeca
por no regalar tragos, dejaron unos volantes diciendo que ni siquiera
regalan tragos para que venimos acá. Evidentemente lo más
importante de la inauguración es el bar y encontrarse con
amigos y de arte, nada.
Marina de Caro:¿Vos funcionarías
como una agencia de producción de proyectos o algo así?
Michéle Faguet: Siempre depende o sea no
hay una política determinada
Ana María Saavedra: ¿Ocupan fondos
libremente o tienes que declarar gastos?
Michéle Faguet: Depende de la fundación,
en la fundación suiza son muy relajados y casi no me dicen
nada, pero yo siempre, porque me parece lo correcto, tengo un formato
que es hacer presupuesto detallado aunque a mí nunca me han
pedido recibos. Yo tengo todo en Excel, o sea cada peso que gasto,
pero uno tiene que medirse mucho con los gastos porque ninguna fundación
que yo conozca paga de más. Yo no pago honorarios a los artistas,
yo pago el pasaje pero no pago honorarios, entonces cada exposición
yo pago cuatrocientos dólares para los servicios, los gastos
de mantenimiento.
Marina de Caro: En general las fundaciones no pagan
los gastos de organización, ni sueldos sino gastos específicos
de producción. La fundación te da un dinero en la
medida en que vos aportás también un capital que es
el trabajo, no es que te dan dinero para que vos hagas todo y tengas
tu sueldo. Se mide de esa manera, entonces algunas fundaciones del
monto general del proyecto quizás hay un quince por ciento
que sería para la organización, de los gastos generales
que pueden ser para la organización finalmente.
Es normal ellos ponen, vos tenés que poner.
Michéle Faguet : Es un tema delicado, porque
yo he hablado con otros espacios porque ¿ de dónde
sacas la plata para el mantenimiento, de dónde viene ese
capital si ninguna fundación quiere pagarlo? Tengo que poner
mi plata y todo el mundo dice no, simplemente haces un presupuesto
inflado y es con eso que lo pagas. Todo el mundo lo sabe y todo
el mundo lo hace y creo que las fundaciones lo saben.
Marina de Caro: Uno cumple con una rendición
de gastos formal entonces todo está como en orden. Siempre
hay una rendición de gastos que da cuenta del monto general.
Michéle Faguet : Sí, yo gasto en
cada exposición como cuatrocientos dólares de honorarios
y como doscientos en viáticos, son seiscientos dólares
y eso me cubre la renta de un año. Claro que yo quisiera
ser más transparente pero al final la plata se está
usando para el proyecto, no es lo más moral pero bueno.
Santiago García Aramburu: La mayoría
de los proyectos piensan en su continuidad a partir de la posibilidad
de acceder a subsidios tanto locales como de afuera, no? Y mi pregunta
es la siguiente: si el tipo de proyecto que creamos cada uno de
nosotros está inevitablemente ligado a ese tipo de arquitectura
financiera, como si existiese sólo una forma de pensar, de
poder realizarnos y desarrollar proyectos de este tipo que no fuesen
vinculados a subsidios tanto estatales como privados, locales o
extranjeros. Lo pienso en relación a como uno piensa su proyección
o su continuidad histórica como proyecto, digo mi pregunta
es ¿ no existen otras posibilidades de pensar el proyecto
de uno y el desarrollo del proyecto de uno que no sea a través
de subsidios? ¿ Existen posibilidades de generar recursos
por ejemplo? ¿ existen posibilidades de mezclar, por un lado
generar recursos y por otro lado acceder a subsidios? La necesidad
de continuar el trabajo, de no tener un plazo, o no tener que pensar
permanentemente en cada proyecto, si no va el plan A entonces hay
un plan B, sería como pensar desde la gestión, a priori
otro tipo de arquitectura financiera.
Florencia Cacciabue: Habría que pensar acá
que posibilidades hay reales, tratar de construir vías alternativas.
Marina de Caro: Nosotros tenemos un proyecto de autofinanciamiento,
lo pensamos
Santiago García Aramburu: El año
pasado el taller de Trama fue algo paradigmático en el sentido
de que la mayoría de los proyectos estaban generados por
artistas y era un lugar donde el artista no tenía posibilidades
de situarse para pensar alternativas y es importante porque en muchos
casos es algo que supera generalmente a los artistas y a cualquier
persona. yo siempre lo digo con la continuidad histórica
de un proyecto que me parece que también es un elemento importante
para Latinoamérica, la posibilidad de que los proyectos que
aparecen gestionados en Latinoamérica, proyectos independientes
o autogestivos que marcan un campo diferente dentro de la producción
cultural y que se han perdido, puedan tener su continuidad.
Marina de Caro: Nosotros es un problema que tenemos
y hace un año que estamos pensando en un proyecto de autofinanciamiento,
que es muy complicado, que tiene que ver con el valor de la obra,
la autoría, producción de obra colectiva. Hay un pensamiento
fuerte puesto en un proyecto de autofinanciamiento. Por otro lado
en el segundo taller de gestión, que vamos a hacer ahora,
invitamos un chico de Rafaela, que es muy especial porque tiene
una formación de publicitario exitoso en la ciudad de Rafaela
y de un momento a otro abandonó la publicidad(tenía
una agencia con una cuenta muy importante) y se dedicó a
la performans. Lo particular que tiene es que continúa con
su ejercicio y la metodología de un publicitario para construir
métodos de autofinanciamiento constantemente. Es impresionante
lo que inventa todo el tiempo, está como inventando con ese
pensamiento de agencia casi, su obra, a veces es en vez de hacer
una pintura de 2m x 2m hace veinte pinturitas de 20cmx 20cm se las
vende al almacenero, al carnicero, al verdulero, con ese dinero
financia. También interviene los medios de comunicación
porque es un lugar chico y conoce a todo el mundo por haber sido
publicitario, entonces invita de una manera ambigua a un evento
de performans en una casa, como si fuera una feria de venta de productos,
y van las señoras a ese lugar pensando que se van a encontrar
una cosa y se encuentran con otro evento diferente. Es decir tiene
como un pensamiento cruzado, un ejercicio práctico desde
lo empresarial y lo publicitario y ahora ejerce un trabajo de artista
y de productor que es impresionante y todo el tiempo inventa. Tiene
socios entre amigos y gente del barrio que aporta un dinero, siempre
está pensando alternativas desde ese lugar, y ahora va a
participar del segundo taller de gestión. Él trabaja
solo, es una persona que no ha sido formada en arte y le encanta
la performans y su interlocutor es la ciudad de Rafaela, es una
ciudad chica, él la conoce al dedillo y está constantemente
interviniendo en los circuitos de funcionamiento de la ciudad de
Rafaela, busca a todos los jóvenes que hacen arte y los hace
intervenir, juntan la basura que la gente tira en la calle y hace
amontonamientos, les cambia las bolsas de color, está todo
el tiempo interviniendo desde las acciones. Hace un trabajo de educación,
que es muy fuerte, un trabajo de generar medios porque abandonó
su trabajo como gráfico, la empresa que tenía la abandonó,
de un día para el otro dijo no más, se encontró
con una novia que lo llevó a una Bienal y abandonó
por completo, pasó a cumplir otra función en ese lugar.
Tiene un sitio, estudio Molinaro, porque es muy ejecutivo, un productor
total.
Santiago García Aramburu: ¿Cuáles
son las características que vos rescatás de esta modalidad
de él?
Marina de Caro: Su invención de autofinanciamiento
y su vínculo con la comunidad. Su interlocutor es la comunidad
de Rafaela, él ha sido alumno mío y vino a Buenos
Aires porque se quiere conectar, pero para mí su vínculo
es con Rafaela, porque está constantemente quebrando en la
sociedad de Rafaela, buscando autofinanciamiento, educando a sus
alumnos. Es un cruce raro de una persona que se formó sola
y que desespera por no tener interlocutores intelectuales por eso
empezó a venir a Buenos Aires. Por ejemplo hizo un proyecto
'Paraguas', mandó mails para que los artistas
de todo el mundo manden paraguas intervenidos y hacen muestras en
Rafaela de millones de paraguas de artistas que le llegan de cualquier
lugar. No tiene ningún tipo de auspicio, es un mix de artista,
empresario, ejecutivo, y es interesante porque tiene una experiencia
que un artista formado como artista la puede adquirir pero en el
caso de él fue su profesión y dialoga con eso constantemente
y lo capitaliza, es interesante como se fue construyendo.
José Fernández Vega: En términos
generales en la inmensa mayoría de los casos se ha puesto
en crisis todo lo que tiene que ver con lo que tiene que ver con
la gestión, se ha puesto en crisis la figura del arte, se
ha puesto en crisis el modo de relacionarse con los otros, se ha
puesto en crisis la manera de ver el arte y lo que menos se ha puesto
en crisis es lo que sustenta materialmente todo eso. Todos nosotros
funcionamos, desde el punto de vista de la economía, de la
manera más conservadora, todos de alguna manera apelamos
al dinero de otros, a que otro acceda a darnos su dinero, no?
Cristina Padura: Aglutinador no, este año
y la mitad del año pasado tuvo financiamiento, pero desde
el 94' hasta el 2002 no fue así, Aglutinador fue un
espacio autofinanciado por los que participan del proyecto y por
los artistas.
Marina de Caro: ¿Los fondos de Aglutinador
salen de la actividad propia de Aglutinador o salen de las actividades
que tienen sus directores aparte?
Cristina Padura: Bueno, los fondos salen de la
venta de la obra de sus directores, no del trabajo de sus directores
en Aglutinador.
Marina de Caro: Pasa que los fondos no salen nunca
de la propia gestión de actividades, nunca se solventa la
propia actividad.
Santiago García Navarro: ¿Y que pasó
que en el 2002 decidieron buscar subsidios?
Cristina Padura: Vimos que existía la posibilidad,
que hay fundaciones que dan dinero
Santiago García Navarro: ¿Pero fue
por una cuestión de que los directores entendían que
seguir pagando ellos no iba más, o si no hubiera aparecido
esa posibilidad hubieran seguido pagando?
Cristina Padura: No, no se iba a parar por eso
porque imagínate que desde el 94'hasta el año
pasado funcionó, y funcionó así. En una exposición
por ejemplo que hicimos en el 95' pusimos una alcancía
que decía colabore con Aglutinador y la gente puso dinero.
Santiago García Navarro: La obra que se
expone en Aglutinador se vende?
Cristina Padura: Generalmente no, Aglutinador pone
al comprador en contacto con el artista porque nosotros no podemos
vender la obra, no lo permite el estado, porque entonces sería
un grupo de trabajadores por cuenta propia, el artista sí
en su casa puede vender.
Santiago García Navarro: ¿Cómo
controla el estado que alguien que va al espacio Aglutinador no
ponga plata y se lleve una obra bajo el brazo?
Cristina Padura: Bueno, se puede corre la voz de
que en Aglutinador se está vendiendo arte, porque puede venir
cualquiera al sitio y compra una pieza y llega a oídos de
alguién y se terminó. Entonces para evitar eso hemos
sido lo más transparentes.
Santiago García Navarro: Ahora cuando un
comprador compra a un artista que expone en Aglutinador aunque sea
en su casa, donde sea ¿ hay una parte de dinero que va a
Aglutinador?
Cristina Padura: Le queda todo al artista, aunque
el artista siempre da no sé, un diez por ciento o algo por
agradecimiento por hacer el contacto.
Santiago García Navarro: Cristina ¿qué
pasa si ocurriese que Aglutinador vende y el estado se entera, cerraría
el lugar? ¿qué pasaría?
Cristina Padura: Yo creo que no cerraría
el lugar pero habría problemas desde el punto de vista burocrático,
ya no sería una casa de los artistas un estudio de artistas,
sería algo comercial como una galería que vende, ya
cambiaría un poco la cosa.
Francisco Reyes Palma: Bueno a mí se me
desvió un poco esta problemática de los grupos a los
artistas mismos que están en el mismo problema gestión
para sobrevivir. Pensé mucho en el ejemplo de Felipe Heriberto,
que alguien me comentaba que ahora es funcionario en el Brasil,
en alguna parte de Brasil. No sé si ustedes lo conocen, es
un personaje que va desde Fluxus en Inglaterra. En los 60'
deja Méjico un poco por el ambiente represivo pero siempre
ha tenido el carácter de artista ' empresa. No voy
a hablar de la obra de él, pero en términos de su
producción de utilidad es realmente interesante. Doy ejemplos,
uno es que acaba de vender a una fundación o institución
inglesa sus archivos de Méjico y sus archivos de Fluxus porque
es una especie de banco de información muy estructurado y
logró vender el bloque del proyecto, con por supuesto libros
de artista y ese tipo de cosas, pero lo interesante de Felipe es
que de pronto lanza un curso para enseñarle a la gente a
utilizar los nuevos medios de tipo mimeógrafo y realmente
lo lanza como una empresa. Primero dio una cantidad de cursos impresionante
que se llamaban 'el arte de vivir del arte'. Es decir
yo creo que valdría la pena hacer el cruce, vaya son dos
cosas diferentes, no es lo mismo financiarse como institución
que como artista, pero a la larga tocan problemas que valdría
la pena cruzarlos como material de análisis. Él tiene
un carisma más allá de lo que es normal en muchos
artistas y creo que estoy dando un ejemplo importante porque en
instituciones nosotros hemos probado la noción de múltiple,
es decir artistas que generan múltiples para apoyar a las
instituciones. En el caso de Curare, por ejemplo nos han salvado
la vida, en los momentos de crisis siempre ha habido un artista
y no es un espacio de artistas, no hay artistas funcionando en la
estructura pero hay artistas cercanos. Y la relación realmente
ha sido como de generosidad, artistas que donan cuadros, la gente
que lo ha hecho hasta ahora recibe una portada de un artículo
pero no como pago sino porque así se dio en el trabajo de
los investigadores, o sea no hay una correlación de tú
me sostienes, yo te promuevo, entonces ¿ cómo logras
sobrevivir?
Las becas han sido fundamentales, también está el
autofinanciamiento, los miembros que aportan, sistemas que intentamos
en algún momento como una especie de socios, como un segundo
bloque, digamos que no hay muchas opciones o sea si vas a sobrevivir
y tienes gastos y publicas, entras en el sistema de financiamiento.
Y en ese sentido creo que también vale la pena un poco recoger
una experiencia mejicana extraña, el PAC ( patronato de arte
contemporáneo)es una especie de instancia donde hay galeristas,
gente que es gente clave en el mundo de la promoción del
arte contemporáneo en términos curatoriales, hay un
par de curadores, están las galerías, están
grandes coleccionistas y hay una parte incluso de residuos de instituciones
de la iniciativa privada que fueron muy importantes. Todo este mundo
se reúne y hay un grupo para gestionar el dinero y redistribuirlo,
creo que esa es una experiencia simplemente para hacerle un seguimiento,
y en este sentido de traspaso de información a mí
me quedaría un poco lograr acceso a revisarlo como materia
prima para pensar de nuevo cuales serían las formas de supervivencia
. Creo que al mismo tiempo está la cuestión de las
redes virtuales, en el momento que las comunidades deciden y ustedes
han probado elementos de este tipo de decir ¿qué paga
CURARE? CURARE paga un asistente, tiene un costo de operación
que en épocas ha sido además suntuario es decir ahora
el equipo es mucho más sobrio en ese sentido y ha bajado
costos, pagamos cuotas, los que somos miembros pero que no pasan
de la caja chica. Entonces si quiere uno publicar una revista hay
que cumplir con una serie de gestiones y lo más exitoso que
hemos logrado es que un coleccionista que es una de las cabezas
del PAC, es decir tiene una postura de financiar muchos proyectos,
nos pague un anuncio. Su anuncio no anuncia nada, presenta afiches
de su colección a color insertadas en un ejemplar de nuestra
revista, él lo paga y eso sostiene muy buena parte de la
revista. Pero siempre es un problema de estamos en bancarrota, no
se puede tal y tal, y hay artistas que de pronto dicen yo sé
que ustedes no están bien, cuando quieran hay una obra para
donar. No está pidiendo nada a cambio es un artista exitoso,
no depende de nuestra crítica, tiene su mercado, jamás
ha recibido una portada. Por supuesto que para un artista así
un tiraje de x números de grabados , cien grabados sostuvieron
un año de la revista. Entonces en realidad creo que en síntesis
hay como dos mundos: este mundo virtual que es una reducción
de costos impresionante y donde nunca se logra cubrir los trabajos
personales, o sea hay una inversión en esto que jamás
se contabiliza que es altísima es decir la cantidad de trabajo
no pagado es inmensa, es un capital inmenso y jamás lo ponemos
en la palestra. Yo creo que hay empezar a darle valor al trabajo
en el sentido de decir todo esto es un aporte porque a la hora de
las becas se empieza a equilibrar lo que recibimos de afuera , y
habría que aprender a darle un valor al signo de trabajo
acotado y no borrarnos porque nuestro trabajo queda como que ese
es obligado y aquí ha salido clarísimo que todo el
mundo está trabajando de manera gratuita. Y a mí esos
diez años de trabajos me permiten decir bueno, si yo hubiera
cobrado por esos trabajos y si hubiera cobrado por los artículos
que escribí, toda mi producción está puesta
ahí y no hay una recuperación. No quiere decir que
tenga que haber una recuperación pero hay que contabilizarla
.
Marina de Caro: Sí, hay como una cuestión
de el voluntarismo es su fuerte, el voluntarismo y los amigos y
la política generada a través de la amistad y la solidaridad
es lo que ha sustentado todos estos proyectos por lo menos en el
taller de gestión era eso, y nuestra intención era
asesorar en financiamiento porque ya el pensarlo, ya era raro eso
de bueno, hagamos un taller donde nos asesoremos en este campo,
pero era súper necesario. En cuanto a este tema de los financiamientos
hace rato que estamos pensando que vamos a hacer un taller que no
sea teórico, sea netamente práctico, que no hablo
demasiado porque está en construcción donde se juega
cual es el valor de la obra y varios puntos más.
(Se interrumpe la grabación
porque se termina el casette)
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