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Presentación del Aglutinador en Proa para los participantes
del encuentro el 28 de Octubre de 2003
Cristina Padura: Buenas tardes, yo soy Cristina Padura,
represento al Espacio Aglutinador de La Habana, Cuba, que es un
espacio alternativo, independiente o todo lo que le quieran poner.
Les voy a leer brevemente un resumen de Aglutinador, así
para no empezar a explicar en el aire.
Aglutinador es un lugar de emergencia. El Espacio Aglutinador fue
creado en la ciudad de La Habana en el año 1994. No es un
lugar lucrativo. No es un museo ni una fundación. Es la casa
de dos artistas plásticos cubanos, quienes además
de su obra personal, llevan a cabo las actividades culturales de
dicho lugar. En el video, ustedes van a ver una imagen de lo que
es Aglutinador en la actualidad.
La convivencia con la obra de los artistas, las inauguraciones en
las que los visitantes disfrutan tanto del buen arte como de las
cacerolas en la cocina y otros objetos domésticos, la frescura
de las curadurías, para nada densas ni con rebuscadas pretensiones,
son las cosas que hacen que este lugar sea diferente de los demás
espacios donde se exhibe arte en Cuba.
A pesar de que la política es un virus que se incuba, permanece
latente y se mete constantemente en todas partes, nuestro espacio
no pretende, al menos conscientemente, hacer política ni
dejarse manipular por ningún tipo de secta, afiliación
o partido.
En el mismo se han realizado más de cincuenta exhibiciones
de arte. Se han mostrado las obras de distintos artistas cubanos
que residen en la isla, cubanos que residen en el exilio, artistas
extranjeros de reconocida trayectoria y creadores emergentes.
Además, se han realizado performances, lecturas con escritores
jóvenes y de reconocida trayectoria artística, interpretaciones
de músicos cubanos, conferencias, etc. Se han publicado textos
críticos, se han publicado poemas de Cleva Solis, por ejemplo
(pintora y escritora cubana que fue integrante del grupo Orígenes,
creado por Lezama Lima en 1953), Santiago Armada (dibujante y escritor
cubano), Carlos Alfonso (escritor cubano), entre otros artistas
y escritores de prestigio. El Espacio Aglutinador ha sido invitado
a eventos internacionales de prestigio como son: 'Desde la
Sierra Maestra a La Habana', la exposición del artista
Santiago Armada en una curaduría en conjunto con el artista
y curador Luis Camnitzer para el Drawing Center de Nueva York, en
el 2000. FAIR: Feria internacional de Espacios Alternativos, en
el Royal Collage de Londres, en marzo de 2002. Feria ARCO, dentro
de un proyecto no comercial de la curadora cubana Magda González,
llamado 'Escáner', en Madrid, febrero de 2003.
Han contribuido con los trabajos varios críticos y artistas,
además de muchas personas que, sin ser artistas, han prestado
sus valiosos servicios sin intereses lucrativos. Una gran parte
de los artistas exhibidos han hecho donaciones de sus obras para
el espacio. En cuanto a financiamientos, hemos contado con el modesto
apoyo de algunos artistas, con la ayuda por parte del Ministerio
de Cultura de España, la Fundación Prince Claus de
Holanda, la Fundación Hivos de Holanda, y nuestra propia
economía.
Se necesitaba un espacio cultural de emergencia en Cuba, en donde
se realizaran trabajos curatoriales más atrevidos. Era necesario
un espacio alejado de límites y cánones establecidos
a niveles oficiales y académicos, tales como la programación
solamente de artistas de moda, de artistas reconocidos, de graduados
del Isa (Instituto Superior de Arte), o varios artistas que interactúan
constantemente con las instituciones oficiales cubanas en busca
de aprobación. Un espacio libre de mecanismos burocráticos
y posturas puristas y comprometidas. En fin, un sencillo sitio para
la creación y reciclaje del buen arte.
Para reafirmar nuestra idea, en su inicio se publicó, al
dorso de los catálogos de las muestras el siguiente texto:
'Aglutinador se propone mostrar y difundir la obra de artistas
cubanos de todas las sectas -estén vivos o muertos, residiendo
dentro o fuera de Cuba, sean jóvenes o viejos, conocidos
o desconocidos, promovidos o casi olvidados, modestos o pedantes-
siempre y cuando tengan una calidad incontrastable y, por sobre,
todo esa necesaria dosis de honestidad y desasosiego ante la creación,
propia del arte del dadaísmo.
Aglutinador es un espacio cultural, no una boutique. No pretende
ser elitista, ni vanguardista, ni populista, ni pasatista. Quiere
ser o llegar a ser justo. Su único compromiso es con el arte.
No es un proyecto, no es una hermosa idea puesta en el papel por
una mente altamente organizada. Aglutinador es un hecho, está
sucediendo rápida y naturalmente. Las posibilidades de equivocarse
son infinitas. Si hay algo a lo que Aglutinador le huye como a la
sarna es a la coherencia, esa aburrida y nauseabunda bondad de la
conciencia. Baudelaire dice: el arte es largo, Aglutinador dice:
¡qué hombre más lúcido!
Aglutinar buen arte combinado con frescura y espontaneidad sigue
siendo nuestro objetivo, hoy en día.
No pretendemos convertirnos en teóricos, ni mucho menos en
lógicos y ordenados organizadores de eventos. No es nuestro
propósito conceptuar demasiado nuestras actitudes, y sí
fluir con el deslizar de la vida y sus acontecimientos. Es habitual
en nuestro estilo curatorial el unir en una misma muestra artistas
de mucho reconocimiento con otros totalmente desconocidos, creadores
de escuelas de arte y autodidactas, artistas del exilio y residentes
dentro de la isla. También se hacen exposiciones colectivas
donde se trabaja con un tema determinado, con diversas propuestas
estilísticas y conceptuales. Se ha invitado a algunos creadores
a hacer intervenciones en el lugar, teniendo en cuenta que esta
no es una galería de arte convencional, ni un centro cultural,
ni una fundación, ni un museo Fine Arts, sino una modesta
casa con sillones para ver la tele, cama, una cuna, cocina, baño,
libros y arte.
Hemos realizado un trabajo muy delicado o cuidadoso con los artistas
marginados, marginados tanto por las instituciones culturales cubanas,
como por su propia personalidad, su actitud o su situación
económica precaria. Así, se han recibido obras de
artistas vendedores de papas, carteros desahuciados, artistas olvidados,
algunos con disfunciones sicológicas, etc.
El espacio tuvo una actividad extensa consecutiva en sus primeros
cinco años, restándole tiempo a nuestra obra personal,
llegando hasta el punto de casi abandonarlo. Dedicamos todo nuestro
ímpetu, fuerza de voluntad y creatividad a este destino.
Por suerte, sobre todo para hacer justicia sobre todo a nuestro
trabajo individual como creadores de objetos artísticos,
y por poseer esa necesidad vital que tienen los artistas de bomba
(corazón) de sacar a los depredadores ocultos de la mente
y devolverlos al exterior, tal como si las obras fueran eructos
catárticos para exhibir, las secuencias de exposiciones en
el espacio ahora se alternan con nuestra obra personal. A pesar
de que nunca nos propusimos el hacer historia, el espacio Aglutinador
ha alcanzado un pequeño lugar en los corazones de artistas,
críticos, fanáticos del arte y coleccionistas, según
las intenciones'.
En lo que yo leía ustedes iban mirando la más reciente
exposición en Aglutinador, que es mía.
Y esto es lo que yo les puedo decir de Aglutinador, y ahora si quieren
hacerme preguntas
Teresa Riccardi: En este momento se está
realizando la Bienal de La Habana, y Aglutinador tiene artistas
expuestos en la casa. ¿Cómo interactúa el gran
evento de la Bienal con el espacio de ustedes? El espacio de ustedes
ya está integrado oficialmente y es invitado a participar,
o es un espacio alternativo?
Cristina Padura: Sigue siendo un espacio alternativo
Teresa Riccardi: O sea, ¿no es invitado
oficialmente para albergar artistas y que sean parte de la Bienal?
Cristina Padura: No, cuando se hace la Bienal de La Habana surge
colateralmente que los organizadores de la bienal lo tienen impuesto
en cuanto a promoción y divulgación de estos lugares,
y todos esos lugares están exhibiendo colateralmente con
la muestra oficial de la Bienal de la Habana y ahí se inserta
por algún lado en esa Bienal.
Teresa Riccardi: ¿Cómo miran ustedes,
como espacio alternativo los cambios que hubo en la Bienal, los
cambios de dirección, etc.? ¿Cómo vivieron
localmente esos cambios? Al cambiar de dirección cambia un
poco la visión de la curaduría, de la selección
de artistas. ¿Se nota eso o no?
Cristina Padura: No, entre nosotros no.
Teresa Riccardi: Bueno, pero vos cuando ves obras
expuestas, de la organización que hace la Bienal, te das
cuenta. ¿No se nota la diferencia con otros años?
Cristina Padura: Bueno te refieres a este año
y el pasado?
Teresa Riccardi: La anterior y esta son dos bienales
con distinta dirección.
Cristina Padura: La anterior yo estaba en La Habana
y más o menos seguía el mismo perfil de las anteriores
con otro tema, porque todas en general tienen un tema determinado.
De esta bienal no te puedo decir porque estoy aquí y empezó
ayer.
José Pablo Díaz: Yo quería
saber cómo se llama esa muestra (alude al material que se
está mostrando en video)
Cristina Padura: Se llama 'Residuos'. Brevemente,
éste es un proyecto que vengo realizando ya hace cuestión
de dos años. Trabajo con los fluidos del cuerpo. En este
caso los dibujos que ustedes vieron en el video son dibujos hechos
con mis residuos menstruales, es decir, con mi sangre: Esa cartulina
que ustedes vieron es un dibujo hecho con mi sangre, a lo que yo
le incorporo plomo como textura, tratando de establecer una mezcla
ahí entre lo líquido del cuerpo y lo pesado del asunto,
con un metal muy pesado como es el plomo. La lámina ilustra
un poco humorísticamente lo pesado que puede ser para el
sexo femenino estar en la tragedia de la menstruación. Tuve
una situación difícil ya de salud, en ese sentido,
y como no podía hacer otra cosa, le saqué partido
a esa situación e hice los dibujos, que es lo que ustedes
vieron. Eso acompañado de un video que se llama Fluido Menstrual,
que es hecho a partir de fotografía, y después va
ilustrando cómo yo hice todo ese trabajo. La música
es una canción de Madonna que tiene relación con la
moda. Vogue se llama la canción, y entonces era establecer
una relación entre lo oculto, lo feo, lo que uno esconde,
que es feo entre comillas para mí, y la moda.
José Pablo Díaz: ¿Al espacio
Aglutinador quién lo subvenciona?
Cristina Padura: Bueno, Aglutinador inicialmente
empezó un matrimonio. Estoy con Aglutinador desde los inicios,
pero no vivo en la casa. Los represento y estoy con ellos, pero
yo no convivo ahí. Ellos si viven ahí. Es su casa,
muy chiquita, y decidieron en el año 94 hacer un espacio
con determinadas características, y convivir con la obra
de otros artistas, con la de ellos. En ese momento empezaban a establecerse
económicamente, pues esos artistas empezaron también
a contribuir de manera voluntaria, y posteriormente uno va entrando
en el mundo de las donaciones, las instituciones que te pueden apoyar
en un proyecto. Entonces nos comunicamos con la Fundación
Prince Claus, con el Ministerio de Cultura de España en sus
inicios, y con la Fundación Hivos, que nos ha financiado
con el mantenimiento del espacio y algunas cosas que hacen falta
para mantener la casa. Y eso, por lo demás, es igual en ese
sentido: colaboración de artistas y la venta de obras nuestras.
José Fernández Vega: ¿Qué
diferencias y similitudes encontrás vos entre lo que puede
pasar en Cuba, donde supongo que en arte el comercio debe ser más
limitado, y lo que puede pasar en otros países con el comercio?
Cristina Padura: Bueno, tú me planteas si
desde Aglutinador encontramos diferencias o cosas similares con
los espacios alternativos que hay en nuestro sistema. Yo creo que
básicamente no, porque ayer aquí, de lo que conocí
en Metropolitana, es un trabajo donde hemos hallado cierta similitud.
Por lo que ellos nos han explicado a nosotros, me parece que hay
cierta similitud entre los propósitos de Aglutinador y propósitos
de Metropolitana. Y sólo estamos insertados en sistemas sociales
diferentes, en lugares diferentes y creo que tenemos similitudes
y que las diferencias no son muchas.
Ana María Saavedra: O sea, se interviene
en la casa de esta pareja, los artistas intervienen y tienen un
horario para que entre el público, ¿no?
Cristina Padura: No, es el horario de una casa,
y los artistas intervienen en ciertos lugares de la casa.
Ana María Saavedra: Ah, no en toda la casa.
O sea, ¿no pueden intervenir en el dormitorio de la pareja?
Cristina Padura: Bueno, si el artista lo propone,
se puede en el baño, en la cocina, donde tú quieras.
Tú puedes intervenir en el espacio que quieras, incluso en
la calle también, y el horario es ese igual. Llegas y estoy
durmiendo, no te abro. Pero eso es una cosa intencional
Teresa Ricciardi: ¿Qué tipo de público
va a la casa? ¿Gente del ambiente artístico u otra
gente? ¿Turistas?
Cristina Padura: En el inicio, en la primera y
segunda exposición, era un público artístico:
artistas, críticos, estudiantes del Instituto Superior de
Arte San Alejandro 'que es una de las dos escuelas de arte
más importantes que hay en Cuba. Y ya luego la gente se fue
enterando, y el público que va no se relaciona solamente
con las artes plásticas. Es un público más
general, aunque sigue primando el público interesado en las
artes. Turismo no, turismo no ha llegado aunque tampoco sería
nada raro.
Florencia Cacciabue: ¿Hay otros lugares
de este tipo en La Habana?
Cristina Padura: No, es el único espacio
de este tipo que hay.
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