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Mateo Lomatan
mt.lomatan@gmail.com
27 de Abril de 2008
“Somos del pueblo” y en defensa propia
En el mes de marzo de 2008, y durante 21 dìas, el pueblo argentino soportò el sitio al que se viò sometido por la acciòn de una horda salvaje diseminada por todo el paìs y que identificada con el lema “Somos del campo” estampados en sus carros de combate , en su mayorìa camionetas 4 x 4 cero kilómetros, tomaron posesión absoluta de las rutas y caminos de la Patria. Se los podìa reconocer por el uso a manera de uniforme de costosos sombreros que protegìan sus lechosos rostros de los rayos solares , a los que no estàn habituados . Pretendìan mimetizarse con los morenos, sufridos y mal pagados obreros de la tierra, utilizando algunas otras prendas que èstos usan en sus labores y fueron dirigidos en sus operaciones por el reconocido “ Toti Giliberto,” interpretando a un sujeto de nombre Alfredo De Angeli, caracterizado en esta oportunidad por una payasesca actuación de “pobre pueblerino sin dientes.”-Este individuo y la runfla de no màs de 50 adlàteres, integrantes de la clase denominada oligarca, que històricamente viene esquilmando y asolando a la población, gobernò durante estos 21 dìas a la Argentina, con el consentimiento y quizàs hasta sospechado beneplácito de la ^Presidente electa. Ella ignorò la obligación de gobernar para el bienestar de màs de veintiocho millones de argentinos y privilegiò el movimiento de estos bàrbaros, enviando a la Gendarmerìa para protegerlos de la lògica reacción de la gente comùn e incluso llegamos a ver como les ayudaban en la requisa de los camiones que transportaban las mercaderìas vitales para la subsistencia normal . Lejos quedaron los derechos constitucionales de los ciudadanos de libre circulación, libertad de trabajo, derechos del niño, ancianos, enfermos, etc., porque estos insensibles , (incluìdos los gobernantes), se aliaron para conculcarlos y edificaron en lugar del derecho de huelga, el derecho al “Corte”. Contaron para el logro de sus objetivos con la complicidad de la mayorìa de medios de comunicación, como tambièn con el silencio sugestivo de diputados, senadores, defensor del Pueblo, y las tan promocionadas organizaciones de Derechos Humanos, a quienes para nada les importaron los derechos comunes. Sòlo existen en sus credos los Derechos Humanos para bandera y amparo de guerrilleros, terroristas, y delincuentes. Nada les importaba, ni siquiera la vida de sus semejantes. Solo les importaba y les importa mantener sus faraònicos estilos de vida. Somos testigos de còmo viven sus empleados , sometidos a las màs miserables condiciones habitacionales, econòmicas y de trato. Como sanguijuelas , estos salvajes individuos , desangraron y llevaron al paìs a un caòtico desabastecimiento de alimentos, que en un alarde de poderìo e impunidad llegaron a destruir en sus enclavamientos bèlicos. Mientras tanto, en el campo, las actividades continuaban sin cesar, Los “negritos esclavos” seguìan labrando, sembrando, cosechando, a pesar de que los bàrbaros decìan que era un “paro” del campo. El resultado fue òptimo para los bàrbaros, toda vez que ante la escasez de alimentos en las ciudades, la comercializaciòn llevò los precios a un aumento de entre cien al trescientos por ciento en los productos bàsicos de alimentación para el ciudadano y asì ellos, (los bàrbaros), a pesar de no haber tenido un resultado inmediato en sus pretensiones de ràpido engrosamiento de sus ya obesas arcas, obtuvieron ,como siempre, un nuevo acceso al bolsillo popular para esquilmarlo sin contemplaciones.
Emprendieron el retiro amenazando con volver. Pero esta vez debemos prepararnos para enfrentarlos. Bolivia està dando el ejemplo en estos dìas. Cuando regresen, e intenten someternos a nuevos atropellos hagàmosle sentir que tambièn existimos. Quememos sus campos. Cortèmosles el acceso a electricidad, gas, agua, combustibles y todo otro insumo que la civilización les ofrece y bajo el lema “Somos del pueblo” no permitamos que ellos ni sus proles diseminadas por las ciudades hagan uso de estos beneficios que la vida urbana les proporciona. Porque aunque digan “Somos del campo”, en realidad viven mimetizados en nuestras ciudades y hacen uso de hospitales, escuelas, y toda otra comodidad que el mundo civilizado les proporciona y con el que ellos no desean solidarizarse cooperando.
La Naciòn Argentina no debe ser doblegada por sectores cegados por la ambición. La población comùn, trabajadora y sufrida està cansada de ser carne de cañòn o la mortadela del medio y nadie debe esperar que continùe soportado en silencio la postergación, el desamparo, la inseguridad ni los atropellos.- Hagamos sentir que tambièn somos poderosos y que no nos maten con los brazos cruzados.- Todo esto porque “Somos del pueblo” y en legìtima Defensa Propia.-
Mateo Lomatan-
Mt.lomatan@gmail.com
“Somos del pueblo” y en defensa propia
En el mes de marzo de 2008, y durante 21 dìas, el pueblo argentino soportò el sitio al que se viò sometido por la acciòn de una horda salvaje diseminada por todo el paìs y que identificada con el lema “Somos del campo” estampados en sus carros de combate , en su mayorìa camionetas 4 x 4 cero kilómetros, tomaron posesión absoluta de las rutas y caminos de la Patria. Se los podìa reconocer por el uso a manera de uniforme de costosos sombreros que protegìan sus lechosos rostros de los rayos solares , a los que no estàn habituados . Pretendìan mimetizarse con los morenos, sufridos y mal pagados obreros de la tierra, utilizando algunas otras prendas que èstos usan en sus labores y fueron dirigidos en sus operaciones por el reconocido “ Toti Giliberto,” interpretando a un sujeto de nombre Alfredo De Angeli, caracterizado en esta oportunidad por una payasesca actuación de “pobre pueblerino sin dientes.”-Este individuo y la runfla de no màs de 50 adlàteres, integrantes de la clase denominada oligarca, que històricamente viene esquilmando y asolando a la población, gobernò durante estos 21 dìas a la Argentina, con el consentimiento y quizàs hasta sospechado beneplácito de la ^Presidente electa. Ella ignorò la obligación de gobernar para el bienestar de màs de veintiocho millones de argentinos y privilegiò el movimiento de estos bàrbaros, enviando a la Gendarmerìa para protegerlos de la lògica reacción de la gente comùn e incluso llegamos a ver como les ayudaban en la requisa de los camiones que transportaban las mercaderìas vitales para la subsistencia normal . Lejos quedaron los derechos constitucionales de los ciudadanos de libre circulación, libertad de trabajo, derechos del niño, ancianos, enfermos, etc., porque estos insensibles , (incluìdos los gobernantes), se aliaron para conculcarlos y edificaron en lugar del derecho de huelga, el derecho al “Corte”. Contaron para el logro de sus objetivos con la complicidad de la mayorìa de medios de comunicación, como tambièn con el silencio sugestivo de diputados, senadores, defensor del Pueblo, y las tan promocionadas organizaciones de Derechos Humanos, a quienes para nada les importaron los derechos comunes. Sòlo existen en sus credos los Derechos Humanos para bandera y amparo de guerrilleros, terroristas, y delincuentes. Nada les importaba, ni siquiera la vida de sus semejantes. Solo les importaba y les importa mantener sus faraònicos estilos de vida. Somos testigos de còmo viven sus empleados , sometidos a las màs miserables condiciones habitacionales, econòmicas y de trato. Como sanguijuelas , estos salvajes individuos , desangraron y llevaron al paìs a un caòtico desabastecimiento de alimentos, que en un alarde de poderìo e impunidad llegaron a destruir en sus enclavamientos bèlicos. Mientras tanto, en el campo, las actividades continuaban sin cesar, Los “negritos esclavos” seguìan labrando, sembrando, cosechando, a pesar de que los bàrbaros decìan que era un “paro” del campo. El resultado fue òptimo para los bàrbaros, toda vez que ante la escasez de alimentos en las ciudades, la comercializaciòn llevò los precios a un aumento de entre cien al trescientos por ciento en los productos bàsicos de alimentación para el ciudadano y asì ellos, (los bàrbaros), a pesar de no haber tenido un resultado inmediato en sus pretensiones de ràpido engrosamiento de sus ya obesas arcas, obtuvieron ,como siempre, un nuevo acceso al bolsillo popular para esquilmarlo sin contemplaciones.
Emprendieron el retiro amenazando con volver. Pero esta vez debemos prepararnos para enfrentarlos. Bolivia està dando el ejemplo en estos dìas. Cuando regresen, e intenten someternos a nuevos atropellos hagàmosle sentir que tambièn existimos. Quememos sus campos. Cortèmosles el acceso a electricidad, gas, agua, combustibles y todo otro insumo que la civilización les ofrece y bajo el lema “Somos del pueblo” no permitamos que ellos ni sus proles diseminadas por las ciudades hagan uso de estos beneficios que la vida urbana les proporciona. Porque aunque digan “Somos del campo”, en realidad viven mimetizados en nuestras ciudades y hacen uso de hospitales, escuelas, y toda otra comodidad que el mundo civilizado les proporciona y con el que ellos no desean solidarizarse cooperando.
La Naciòn Argentina no debe ser doblegada por sectores cegados por la ambición. La población comùn, trabajadora y sufrida està cansada de ser carne de cañòn o la mortadela del medio y nadie debe esperar que continùe soportado en silencio la postergación, el desamparo, la inseguridad ni los atropellos.- Hagamos sentir que tambièn somos poderosos y que no nos maten con los brazos cruzados.- Todo esto porque “Somos del pueblo” y en legìtima Defensa Propia.-
Mateo Lomatan-
Mt.lomatan@gmail.com
“Somos del pueblo” y en defensa propia
En el mes de marzo de 2008, y durante 21 dìas, el pueblo argentino soportò el sitio al que se viò sometido por la acciòn de una horda salvaje diseminada por todo el paìs y que identificada con el lema “Somos del campo” estampados en sus carros de combate , en su mayorìa camionetas 4 x 4 cero kilómetros, tomaron posesión absoluta de las rutas y caminos de la Patria. Se los podìa reconocer por el uso a manera de uniforme de costosos sombreros que protegìan sus lechosos rostros de los rayos solares , a los que no estàn habituados . Pretendìan mimetizarse con los morenos, sufridos y mal pagados obreros de la tierra, utilizando algunas otras prendas que èstos usan en sus labores y fueron dirigidos en sus operaciones por el reconocido “ Toti Giliberto,” interpretando a un sujeto de nombre Alfredo De Angeli, caracterizado en esta oportunidad por una payasesca actuación de “pobre pueblerino sin dientes.”-Este individuo y la runfla de no màs de 50 adlàteres, integrantes de la clase denominada oligarca, que històricamente viene esquilmando y asolando a la población, gobernò durante estos 21 dìas a la Argentina, con el consentimiento y quizàs hasta sospechado beneplácito de la ^Presidente electa. Ella ignorò la obligación de gobernar para el bienestar de màs de veintiocho millones de argentinos y privilegiò el movimiento de estos bàrbaros, enviando a la Gendarmerìa para protegerlos de la lògica reacción de la gente comùn e incluso llegamos a ver como les ayudaban en la requisa de los camiones que transportaban las mercaderìas vitales para la subsistencia normal . Lejos quedaron los derechos constitucionales de los ciudadanos de libre circulación, libertad de trabajo, derechos del niño, ancianos, enfermos, etc., porque estos insensibles , (incluìdos los gobernantes), se aliaron para conculcarlos y edificaron en lugar del derecho de huelga, el derecho al “Corte”. Contaron para el logro de sus objetivos con la complicidad de la mayorìa de medios de comunicación, como tambièn con el silencio sugestivo de diputados, senadores, defensor del Pueblo, y las tan promocionadas organizaciones de Derechos Humanos, a quienes para nada les importaron los derechos comunes. Sòlo existen en sus credos los Derechos Humanos para bandera y amparo de guerrilleros, terroristas, y delincuentes. Nada les importaba, ni siquiera la vida de sus semejantes. Solo les importaba y les importa mantener sus faraònicos estilos de vida. Somos testigos de còmo viven sus empleados , sometidos a las màs miserables condiciones habitacionales, econòmicas y de trato. Como sanguijuelas , estos salvajes individuos , desangraron y llevaron al paìs a un caòtico desabastecimiento de alimentos, que en un alarde de poderìo e impunidad llegaron a destruir en sus enclavamientos bèlicos. Mientras tanto, en el campo, las actividades continuaban sin cesar, Los “negritos esclavos” seguìan labrando, sembrando, cosechando, a pesar de que los bàrbaros decìan que era un “paro” del campo. El resultado fue òptimo para los bàrbaros, toda vez que ante la escasez de alimentos en las ciudades, la comercializaciòn llevò los precios a un aumento de entre cien al trescientos por ciento en los productos bàsicos de alimentación para el ciudadano y asì ellos, (los bàrbaros), a pesar de no haber tenido un resultado inmediato en sus pretensiones de ràpido engrosamiento de sus ya obesas arcas, obtuvieron ,como siempre, un nuevo acceso al bolsillo popular para esquilmarlo sin contemplaciones.
Emprendieron el retiro amenazando con volver. Pero esta vez debemos prepararnos para enfrentarlos. Bolivia està dando el ejemplo en estos dìas. Cuando regresen, e intenten someternos a nuevos atropellos hagàmosle sentir que tambièn existimos. Quememos sus campos. Cortèmosles el acceso a electricidad, gas, agua, combustibles y todo otro insumo que la civilización les ofrece y bajo el lema “Somos del pueblo” no permitamos que ellos ni sus proles diseminadas por las ciudades hagan uso de estos beneficios que la vida urbana les proporciona. Porque aunque digan “Somos del campo”, en realidad viven mimetizados en nuestras ciudades y hacen uso de hospitales, escuelas, y toda otra comodidad que el mundo civilizado les proporciona y con el que ellos no desean solidarizarse cooperando.
La Naciòn Argentina no debe ser doblegada por sectores cegados por la ambición. La población comùn, trabajadora y sufrida està cansada de ser carne de cañòn o la mortadela del medio y nadie debe esperar que continùe soportado en silencio la postergación, el desamparo, la inseguridad ni los atropellos.- Hagamos sentir que tambièn somos poderosos y que no nos maten con los brazos cruzados.- Todo esto porque “Somos del pueblo” y en legìtima Defensa Propia.-
Mateo Lomatan-
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